jueves, 4 de septiembre de 2008

SEXUALIDAD ECOLÓGICA

Me entero por la prensa que la organización ecologista Greenpace ha editado en Méjico una guía con un decálogo para el sexo ecológico. En estos tiempos de tanta exaltación de lo natural, lo Ecológico, lo Dietético, lo Ecofruit, lo Bio o lo Light- pienso ingenuamente- ¡por fin! alguien se ha dado cuenta de lo antinatural e inhumano que es para la persona el uso de los anticonceptivos, el látex y demás invenciones materialistas del sexo posmoderno. Nada que ver con la realidad. Se trata de más de lo mismo pero revestido de ecologismo. El miedo, la inseguridad, la incapacidad de asumir responsabilidades, la falta de compromiso o la imposibilidad de comunicar y entregarse de una forma integral y totalizadora han invadido la intimidad de las alcobas con todo tipo de pastillitas y artilugios sintéticos que prometen, y no otorgan, felicidad. Se ha suprimido la apasionante y gozosa tarea del conocimiento mútuo de los esposos, el seguimiento paciente de sus ritmos biológicos, la capacidad de sorprenderse, la ilusión y fortaleza que otorgan el eros y el ágape, la dedicación de tiempo y la complementación corporal por elementos químicos que fomentan la incomunicación, la frustración y acortan el crecimiento interior. Al final todo tiene que ser muy previsible, ordenado y programado. La creatividad y la personalidad propia a la hora de amar con el cuerpo, pensando más en la satisfacción y en el goce del otro que en el propio, se ha suprimido por una serie de estándares baratos y toscos propios de una mentalidad masculina, cuyo reflejo más evidente es la pornografía. La experiencia me dice que el gran negocio del sexo, el capitalismo corporal de usar y tirar, el placer exclusivo e inmediato a cualquier precio, nos ha vendido una falsa moto que sólo genera frustración. Siembra expectativas que contradicen la esencia del verdadero amor y la entrega auténtica. Y de esto, al parecer, todavía no se han enterado ni los ecologistas mejicanos. Viva la sexualidad ecológica, pero sin aditivos ni conservantes. Natural al 100 por 100.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué asco de txetos, con esos dedos encorvados....