viernes, 17 de octubre de 2008

POCOYÓ

A mi hijo recién nacido le han regalado hace unas horas un POCOYÓ. Cuando me he quedado a solas con el muñeco le he advertido seriamente de que no estaba dispuesto a que mi primer vástago se viera influenciado por la brutal colonización infantil que están perpetrando los nipones y chinos con nuestros menores hispanos por tierra, televisión y merchandising. Le he dicho que ya podía ir buscándose otra casa porque en la nuestra no se debía quedar bajo ningún concepto. Un curioso incidente que me ha servido para conocer la apasionante historia de este personajillo, azul y con cara dulce, que hace las delicias de millones de niños en todo el mundo. El muñeco, con mucha paciencia y educación, me ha contado que es un invento cien por cien español. Todo se remonta a hace unos años cuando su creador observó cómo su hija disfrutaba mucho viendo por televisión a los Teletubbies. Decidió entonces ser él el verdadero artífice de los recuerdos de la infancia de su niña y crear una familia de muñecos en tres dimensiones por odenador. Debió de pensar: "Si nuestra memoria infantil fue Heidi, no puedo permitir que la suya sea la de los Teletubbies, ni cualquier otra. Le haremos un producto propio. El POCOYÓ". Y así fue como David Cantolla y un grupo de amigos que habían triunfado en el mundo de Internet, en el boom de los 90, crearon este pintoresco muñeco para que sus hijos tuvieran una serie verdaderamente educativa. Como suele ocurrir en estos casos, inicialmente, en España no les hicieron ni caso. Sólo después de triunfar en medio mundo (Reino Unido, Corea, Canadá, China, Latinoamérica...) llegó el reconocimiento patrio. Curioso. El nombre procede de la hija del creador, David Cantolla, quien al rezar eso de "Jesusito de mi vida, eres niño como yo", solía decir al final "eres niño poco yo". ¡Bingo! "Ese será su nombre: POCOYÓ". Y así es como nació una de las estrellas infantiles más fulgurantes de los últimos tiempos en todo el planeta que acompañará en su educación a toda una inmensa generación de niños, niñas y mayores de todas las razas y colores. La cosa no ha hecho más que empezar: dibujos animados, videojuegos, peluches, canal propio en youtube, juegos y hasta una película de cine que se estrenará a finales de 2009. Estoy seguro de que esta noche rezaré con mi hijo el "Jesusito de mi vida" acompañados por un personaje más: POCOYÓ.