martes, 3 de marzo de 2009

NECESITAMOS HABLAR CON DIOS

Johan Van Der Dong es un artista holandés que asegura querer plasmar con su obra la necesidad que tiene el ser humano de relacionarse con Dios. Su última ocurrencia ha sido habilitar una línea de teléfono, el 0031-6-44244901 para llamadas desde fuera de Holanda, destinada a aquellos que quieran comunicarse con el Creador. Si prueban a llamar desde sus terminales escucharán en holandés un contestador automático que dice: "Éste es el teléfono de Dios, en este momento no puedo atenderle, pero deje un mensaje o llame más tarde, y quien sabe qué escuchará". La línea está recibiendo un aluvión de llamadas sin precedentes, los mensajes se están publicando en su página web, y funcionará hasta mitad de año. Han sido muchas las personas que han querido dejar su mensaje hablado a Dios en esta línea. Van Der Dong ha escogido un número de teléfono móvil porque asegura que encaja muy bien con la idea de un Dios que siempre está disponible y que tiene cobertura. Este creador plástico, que quiere enseñar a la gente que la oración puede ser como una llamada telefónica a Dios, ya tuvo gran éxito con otra inciativa similar en la que los ciudadanos podían enviar sus cartas a la dirección postal del Jefe Supremo. Las sacas de correos, como no podía ser de otro modo, terminaron a reventar. Al margen de la curiosa iniciativa, más bien anecdótica, me alegra que se ponga de manifiesto de esta original manera que, de una u otra forma, el ser humano está necesitado de hablar con Dios.

5 comentarios:

victoria luque dijo...

Gracias a Dios tenemos linea directa las 24 horas del día, y no nos hace falta ni aparato electrónico.
De todas formas, me parece una buena iniciativa.
Saludos.

Anónimo dijo...

Vaya careto que tiene el Johan! Menudo negocio con el operador que utilice........

MARISELA dijo...

Pues parece una buena iniciativa para un espabilao que se está forrando a costa de las personas desorientadas que andan por este mundo. Para hablarle a Dios, sólo hay que sentarse tranquilo, fuera del mundanal ruido y dirigirse a Él como lo hacía Jesús, con un simple Padrenuestro.Lo más difícil es escucharle a través de los ruidos externos, de la desidia, de la envidia y el desánimo. Saludos y bendiciones.

Marisol C. dijo...

"Éste es el teléfono de Dios, en este momento no puedo atenderle, pero deje un mensaje o llame más tarde, y quien sabe qué escuchará".
Dios habló a su pueblo muchas veces, en muchos libros, en muchos versículos. Después nos habló en el Hijo, El era la palabra, y tenemos SUS palabras en otros cuantos versículos. Más tarde nos habló por medio del Espíritu, y tenemos otro montón de libros y de versículos con muchos, muchísimos mensajes de Dios. Si acaso, el número de teléfono de Dios podría ser la suma de todos esos versículos del libro de la VIDA, del libro de la Sagrada Biblia. Desde ahí Dios siempre puede atenderte, siempre está a la escucha, siempre tiene una palabra de Amor, de Perdón de Misericordia.
Pero hace dos días nos dijo que, de llamadas nada de nada, que te metas en tu cuarto y reces en secreto, porque El, el Padre que sabe de secretos, nos escuchará. En mi caso tengo que invertir los términos, yo no digo ¿Está Dios?. Me digo Marisol, ¿Estás lista para escuchar a Dios? ¿quieres recoger su mensaje? ¿Quieres escuchar lo que quiere decirte hoy? ¿Ahora?.
Sí, Señor, aquí está tu humilde y pecadora sierva para escuchar y cumplir Tu voluntad. Estate Señor conmigo, siempre sin jamás partirte, y, cuando decidas irte, llévame Señor contigo. ¡Feliz noche!

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Me enteré de esta noticia hace unas cuantas semanas...como idea, es buena en cuanto al concepto y a la fórmula. Ahora bien, es cosa de cada uno creer o no si es que en verdad una divinidad atenderá el mensaje dejado.

Ciertamente que hay una necesidad de comunicarse...pero ojo, que debe de ser un canal de dos vías; si sólo es unidireccional, a la larga el flujo se corta. Saludos afectuosos, de corazón.