domingo, 1 de febrero de 2009

NO TE OLVIDES DE REZAR

Ya hemos dicho anteriormente en este mismo blog que la polémica surgida por los autobuses con publicidad atea en numerosas ciudades europeas favorece, sobre todo, el debate sobre la trascendencia en estos tiempos de increencia y materialismo en la esfera pública. Hemos visto reacciones de todo tipo. Algunos ejemplos: leemos en la prensa que la frase de Mahatma Gandhi "Cuando todos te abandonan, Dios sigue contigo" ha sido el eslogan que ha elegido la asociación E-cristians para la campaña publicitaria de respuesta en los buses de Barcelona. En Génova y Roma la empresa de la publicidad del transporte público italiano no ha aprobado una campaña similar a la de la ciudad condal para no herir sensibilidades. Otros ya han advertido de que esto no es nuevo porque los autobuses cristianos en Madrid llevan ya muchos años circulando por la capital haciendo propaganda dirección a Cristo Rey. Y en mitad de toda esta vorágine informativa y batalla comercial entre ateos y creyentes surgen expertos en marketing urbano que, con las solas armas del ingenio y la creatividad doméstica, son capaces de mejorar cualquiera de las iniciativas anteriores con muchos menos medios. Esta mañana, al salir de casa, en un alejado barrio de una ciudad de provincias, me he topado en el poste de una señal de la acera con esta sencilla pegatina, sugerente y llamativa, que me ha hecho pensar: "No te olvides de rezar". Rezar, la verdad, siempre se reza a Dios. Por esta vez, y sin que sirva de precedente, eso es lo que yo he hecho.

2 comentarios:

balin dijo...

Muchas gracias por tu amable comentario en Ser Audaces y por tu consejo de hoy en tu blog, efectivamente rezar cada momento para un hijo de Dios es como respirar, imprescindible para vivir. Un abrazo

Marisol C. dijo...

"No te olvides de rezar"... Cuando yo era niña me enseñaron que rezar era hablar con Dios. Y desde entonces lo he considerado así. Por eso, al leer este titular me he acordado inmediatamente de una canción que algún buen amigo me envió con imágenes de mi amado Juan Pablo II. Se titula: "Cuando yo quiero hablar con Dios".
Gaudencio, la comparto contigo y tu pandilla de amigos, y de paso... rezamos:
"Cuando yo quiero hablar con Dios, simplemente hablo. Cuando yo quiero hablar con Dios, a veces me callo y elevo mi pensamiento. Pido ayuda en mis sufrimientos. El es Padre, El escucha lo que pide mi corazón. Cuantas veces hablando con Dios me desahogo y lloro e imploro alivio para mi corazón. Y entonces siento su presencia, su amor, su luz tan intensa que ilumina mi rostro y me alegra en mi oración. ¡Cuánta paz! ¡cuánta luz! Dios nos escucha, nos enseña el camino que a El conduce. Dios es Padre, Dios es luz. Dios nos dice que a El se llega siguiendo a Jesús. ¡Es tan lindo hablar con Dios en cualquier momento. No existe un lugar donde no esté y no pueda escuchar nuestra voz. Dios en el cielo, Dios en la tierra, donde esté está dentro de nosotros. ¡Cuánta paz! ¡Cuánta luz!
¡Que así sea!.