lunes, 8 de junio de 2009

LAS TRECE SEMANAS DE JUAN

Interesante "Carta al director" que una lectora del blog ha encontrado en las páginas del diario castellano El Norte de Castilla. Su destinataria no es otra que la mini ministra de desigualdad, Bibiana Aído. Palabras cargadas de ternura que nacen de una experiencia familiar vivida con mucha naturalidad, sentido común y respeto por la dignidad humana y la vida. Lleva la firma de Cristina Mata Román de Burgos y dice así: "Nunca pensé que mi hermano Juan pudiera no ser humano. Cuando nació, mucho antes de lo previsto, todos estábamos allí. Mi madre lo tenía en sus manos y casi las podía cerrar con él dentro. Apenas medía unos centímetros, pero estaba completamente formado, sólo le faltaba crecer. Podíamos ver hasta los nudillos de sus diminutas manos, las cejas, sus pequeños brazos que agitaba con fuerza en ese pulso que le echó a la vida y que no pudo ganar. Fueron minutos que a mis nueve años me parecieron horas, y en los que mi padre nos iba explicando que Juan estaba luchando por vivir, pero que fuera de mi madre aún era demasiado pequeño para poder hacerlo solo, igual que un niño de tres años es demasiado pequeño para vivir sin sus padres. Mi padre es médico y sabía muy bien que un feto de trece semanas no puede sobrevivir fuera de su madre. Ese era mi hermano Juan aquel 31 de marzo. Hubiéramos hecho cualquier cosa para salvarlo. A mi madre, en esos momentos, con su hijo muerto entre las manos le hubiera dolido menos tener que morir ella. Han pasado muchos años y no creo que lo olvide nunca. Hoy revivo aquellos momentos con especial pena, cuando hay quien pone en cuestión si mi hermano era o no humano".