martes, 9 de junio de 2009

PREGNOFOBIA

Me ha gustado el acertado término que ha inventado el filósofo y pensador Javier Borrego Gutiérrez para denominar la persecución social a la que están sometidas hoy en día las embarazadas en nuestra sociedad. Frente al criterio pregnófobo que nos invade él propone en este original artículo una nueva puesta en valor del embarazo como algo bueno para las mujeres, para la sociedad y para la empresa: "Papá-Estado, que nos da consejos diariamente sobre cómo tenemos que conducir, comer, medicarnos, educar a nuestros hijos, etc., nos lleva preparando desde hace años unos programas de “planificación familiar” encaminados únicamente a impedir o destruir el embarazo, generando espontáneamente la idea popular de que el embarazo es un mal en sí mismo. Todos los que realizan estas campañas, que afirman cosas como “tronco, yo no corono rollos con bombo”, y otras muchas en esta línea, han nacido y vienen de un “rollo con bombo” que fue acogido y respetado por la sociedad. De hecho, la sociedad humana es un instrumento para preservar la maternidad con todas las garantías de seguridad. Pero esta sociedad va camino de no garantizar la seguridad de sus embarazos, puesto que todo embarazo se observa con recelo. Desde los poderes públicos nos han adiestrado para clasificar los embarazos en deseados e indeseados. Los primeros tienen especial protección desde los poderes públicos. Pero si el embarazo se convierte en no deseado entonces todo cambia y no debe tener ninguna protección. Este absurdo no pasa desapercibido al hombre de la calle que, como decía Kant -con otras palabras-, no es tonto y sabe perfectamente que la voluntad no es capaz de cambiar la realidad de las cosas, y piensa, lógicamente, que todo embarazo es un mal en sí (a evitar o a eliminar)". Está claro que en la medida en que cambie la consideración social que tenemos del embarazo y de las embarazadas mejorarán muchas cosas en nuestra civilización actual.