lunes, 2 de noviembre de 2009

MERYL STREEP: ENGANCHADA A LA FAMILIA

Aprovechando la promoción de su última película, Julie & Julia, el dominical XL Semanal entrevista en París a la actriz Meryl Streep. Interpreta a Julia Child una mujer que a finales de los años 40 pasó de ser la simple acompañante de un diplomático a un fenómeno de masas gracias a un libro y un programa de televisión que revolucionó la cocina americana. Su historia real se retrata en esta película en paralelo con la de una blogger treintañera que vive en Queens (vea aquí el trailer). Es una de las actrices más laureadas de la historia: dos Oscar y 15 nominaciones, seis Globos de Oro, dos premios del Sindicato de Actores, mejor actriz en Cannes... A sus 60 años, esta hija de una artista y un farmacéutico presbiterianos de Nueva Jersey, madre de cuatro hijos, casada desde hace 31 años con el escultor Don Gummer, contradice esa ley no escrita que relega a las actrices a un segundo plano pasados los 50. Asegura que está enganchada a su familia y cuenta cuál es su secreto para el éxito matrimonial: "Buena voluntad, estar dispuesto a ceder y... mantener la boca cerrada de vez en cuando. No hay una hoja de ruta para tener una familia unida: siempre hay una enorme negociación". Streep tiene la suerte de estar casada con un artista como ella y por eso cree que es importante elegir bien a la persona con la que vas a poner en marcha un proyecto familiar: "Mi marido entiende la obligación de crear cosas. Con alguien que tuviera un trabajo fijo, creo que habría sido más difícil traducir los impulsos creadores y la necesidad de satisfacerlos... yo creo que hay tener a tu lado a alguien que sea como un socio que comparte lo que valoras en la vida". A Meryl no le da miedo hacerse mayor: "Envejecer es parte de la existencia, la vida es algo precioso. Cuando pierdes a seres queridos, comprendes que cada día es un regalo y hay que disfrutar de él". Lo ha experimentado en sus propias carnes. Su primer marido el actor John Cazale falleció de un cáncer de huesos: "Me enteré de lo que realmente es importante. He descubierto lo que es verdad y lo que es estúpido y sin sentido y no merece la pena seguir". Un último consejo: "El éxito en la vida depende de tu optimismo. ¡Protege tu sentido del humor".