viernes, 15 de mayo de 2009

GESTOS QUE CONVIERTEN

Probablemente se trate de una de las fotos más impactantes del siglo XX. Desde luego refleja uno de los actos de amor más grandes y conmovedores del querido Papa, Juan Pablo II. Como recordarán nada más recuperarse del atentado sufrido en la Plaza de San Pedro, y tras haber perdonado públicamente en su primera alocución al autor del mismo, "Rezo por el hermano que me ha disparado, a quien he perdonado", se acercó a visitarlo a la cárcel italiana de Rebibbia. Un ejemplo verdaderamente difícil de encarnar y seguir por cualquiera de nosotros. El terrorista que atentó contra Juan Pablo II, hecho vinculado al tercer secreto revelado por la Virgen a los pastorcillos de Fátima, ha manifestado que su intención al salir de prisión en 2010 es visitar la tumba del pontífice en Roma, bautizarse en San Pedro y retirarse a vivir a Portugal. Agcá es un tipo polémico y cambiante en sus declaraciones y sigue sin confesar quién le encargó asesinar al pontífice. Utiliza siempre sus declaraciones en torno al 13 de mayo, Virgen de Fátima, para conseguir grandes titulares en la prensa internacional. Sin embargo este año ha declarado al diario italiano La Repubblica algo llamativo: "Quiero ser católico, bautizarme en la plaza de San Pedro y proclamar mi nueva fe ante los medios de todo el mundo. En una sociedad dominada por el odio y la violencia, se necesita una institución global como la Iglesia católica, que predique la paz, el amor y la fraternidad entre los pueblos. Mi recorrido interior ha sido largo. Querría acercarme a la religión católica. Yo creo en un Dios único". Cuando salga de la cárcel quiere "rendir homenaje a Juan Pablo II ante su tumba ya que es el ser humano más respetable y de buen corazón del siglo XXI".

2 comentarios:

Marisol C. dijo...

Amigo Gaudencio. ¡Gracias! por traer esta imagen espectacular a tu blog cuando acabamos de celebrar el 28 aniversario de aquel fatídico día 13 de Mayo de 1981 cuando "alguien", de la mano de Ali Agca, quiso matar al amado Santo Padre Juan Pablo II. De este pobre hombre, de Ali Agca, escuché no hace muchos días a Paloma Gómez Borrego, a propósito de sus deseos de una pública conversión, que es un fantasioso e impresionista publicitario. Dejo su conversión, que por supuesto es popsible, en manos de Dios Padre por mediación de su Siervo Papa Wojtyla.
En multitud de diferentes circunstancias Juan Pablo II nos habló de la necesidad de otorgar y recibir el perdón conforme con el Padre Nuestro que nos enseñó Jesús. Juan Pablo II nos anima a eso, a ser coherentes con la fe y la vida.
El recuerdo del 13 de Mayo de 1981 provoca una Acción de Gracias por los frutos espirituales del atentado que, según el Cardenal Dziwisz fueron: 1º El atentado unió al mundo y a la Iglesia entorno a la persona del Papa. 2º Se reconoció la autoridad moral del Papa en el mundo. 3º El sufrimiento del Papa contribuyó a la unidad de los cristianos. 4º La lucha por la vida del Santo Padre despertó la conciencia del valor de la defensa por la vida. Su atentado coincidió con la primera huelga en Italia en favor del aborto. 5º Aquel día se instituyó el Pontificio Consejo para la Familia. Decía una poesía del Cardenal Wojtyla "StanislaW" "Si la palabra no ha convertido será la sangre la que convierta".
Que siga, su memoria dando abundantes frutos espirituales personales, a esta sociedad que parece empeñarse en alejarse de nuestro Dios, y a nuestra Madre la Iglesia.

MARISELA dijo...

Ya leí la noticia y me alegro porque sea una conversión real y profunda, alentada por el Siervo de Dios, nuestro Papa Grande. Él fue el primero en perdonarle y supongo que debe estar poniendo su parte por allá arriba. La sociedad en general debe hacer un acto de conversión total, pues son muchos los errores que se están cometiendo u omitiendo o mirando hacia otra parte. Dios siempre estará ahí, nosotros somos los que no debemos ser tibios en la fe, predicar con el ejemplo, no sólo en la práctica piadosa, sino en la acción de la caridad.
Saludos y buen finde.