martes, 23 de noviembre de 2010

LUZ DEL MUNDO: CONVERSACIÓN ENTRE BENEDICTO XVI Y PETER SEEWALD

Este martes 23 de noviembre se ha puesto a la venta en todo el mundo el esperado libro-entrevista de Peter Seewald a Benedicto XVI titulado "Luz del mundo" y publicado por Herder Editorial. Por la mañana me he acercado a comprarlo a una librería católica de mi ciudad y, contra toda recomendación de marketing y eficaz técnica de venta, me ha costado encontrarlo entre las estanterías del establecimiento. No estaba ni en el escaparate. (¿?) En los próximos días me dedicaré a leerlo con calma para encontrar algo más que el mucho ruido generado en las últimas horas por un párrafo sobre los preservativos o algún que otro titular llamativo como este de La Vanguardia. Estoy seguro que va a dar mucho más de sí. No en vano el subtítulo del mismo dice: "El Papa, La Iglesia y los signos de los tiempos". Como muestra de ello aquí va algún fragmento del prólogo que acabo de leer en el que Peter Seewald desvela las claves de sus seis horas de entrevista realizadas en una semana de julio en la residencia veraniega de Castelgandolfo: “Al final, el mensaje de Benedicto XVI es un dramático llamamiento a la Iglesia y al mundo, a cada individuo: no podemos seguir adelante como hasta ahora, exclama. La Humanidad está ante una bifurcación. Es tiempo de entrar en razones, de cambiar, de convertirse. Y sostiene, imperturbable: “Se podrían enumerar muchos problemas que existen en la actualidad y que es preciso arreglar, pero todos ellos sólo se pueden resolver si se pone a Dios en el centro, si Dios resulta de nuevo visible en el mundo”. (...) “Pero, así cree el Papa, la era del relativismo, de una cosmovisión “que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos” se acerca a su fin”. (...)“En lo tocante al Papa en cuanto tal, se me ha preguntado: “¿cómo es cuando se está de pronto sentado tan cerca frente a él?” Yo me vi llevado a pensar en Émile Zola, que en una de sus novelas describe a un sacerdote que espera, temblando y casi paralizado, el inicio de una audiencia con León XIII. Pues, ante Benedicto XVI, nadie tiene por qué temblar. No es un príncipe de la Iglesia, sino un servidor de la Iglesia, un gran hombre que da, que se vacía totalmente en su acto de don. Cuando se está sentado frente a él, se percibe no sólo la precisión de su pensamiento y la esperanza que proviene de la fe, sino que se hace visible de forma especial un resplandor de la Luz del mundo, del rostro de Jesucristo, que quiere salir al encuentro de cada ser humano y no excluye a nadie”.

2 comentarios:

Terly dijo...

LA BATALLA DE LA ARRIXACA HA TERMIANDO:
Te invito a leer el penúltimo parte de guerra del “Capitán Bulto de Barriga”
y el último ofrecido por su hijo y sucesor, el Alférez Javier.
Te pido una oración.
Un abrazo.

http://labatalladelaarrixaca.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Yo también lo he intentado comprar y nada, que estaba "agotado" (habrñan traído dos o tres) pero ya lo he encargado...

aunque últimamente haya menos comentarios, te seguimos leyendo... Gracias!

BSL