jueves, 25 de noviembre de 2010

BENEDICTO XVI, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y EL PRESERVATIVO

Acertada reflexión del experto en comunicación de la Iglesia Católica, Diego Contreras, en su blog "La Iglesia en la prensa", tras las "polémicas" palabras del Papa Benedicto XVI sobre los preservativos en el nuevo libro de Peter Seewald, titulado "Luz del Mundo". No se trata solo, como algunos bienintencionados se empeñan en reiterar, de un problema de traducción o de lenguaje. El Papa asume el riesgo del formato coloquial de la entrevista periodística para hablar así, por primera vez en la historia de la Iglesia, de un tema sensible para nuestra sociedad introduciendo matices, reflexión sincera y casuística. Porque éste es un Papa que dialoga de tú a tú, sin miedo y con sencillez, y que ha dedicado muchas horas a pensar en los conceptos de fondo que sustentan el paganismo actual. Los conoce bien y le preocupan. Y ahí viene el problema: los medios de comunicación son incapaces de procesar honestamente una afirmación matizada porque les puede estropear el titular "politicamente correcto" y "beligerante" al que obliga siempre, parece, la Iglesia y el Papa: "El Papa ha dicho que el uso del preservativo en un acto ya de por sí inmoral (por ejemplo, prostitución), en algunas ocasiones puede ser un paso para la moralización, en el sentido de que puede servir para reconocer que no todo está permitido (veo que con mi acción puedo contagiar a otros de una enfermedad). Esa es la breve respuesta a una cuestión muy puntual, en la que no entra en otras consideraciones (como la eficacia o no del preservativo para evitar la transmisión de enfermedades, etc.). Y es que el Papa lo que propone no es eso: afirma que lo que hay que hacer –como única solución- es humanizar la sexualidad, luchar contra su banalización. Mi glosa: entre matar con una pistola o con una bomba atómica, mi respuesta es no matar, pues se trata de un acto inmoral. Reconozco que es “preferible” matar con una pistola, pues produce menos víctimas. Eso no quiere decir que “apoye” el asesinato o el uso de las pistolas. Sostengo que lo que hay que hacer es no matar, sino al contrario, valorar la vida. (Ya sé que la comparación no es perfecta, pero a mi me ayuda para entender mejor de qué estamos hablando). Supongo que el tema seguirá de actualidad todavía por algún tiempo (lo que demuestra que esta obsesión con el preservativo da razón al diagnóstico del Papa sobre la banalización del sexo)".