jueves, 6 de marzo de 2008

EDUCAR EN LIBERTAD

Lanzo un tema para el debate y la reflexión. Siempre he pensado que, en los tiempos que corren, es mejor educar a los hijos en pleno contacto con el mundo real, con sus múltiples formas de pensar y vivir, que aislarlos creando una realidad paralela y favorable hasta que puedan decidir por ellos mismos. Soy muy consciente de que la primera opción exige mucha más implicación y valentía por parte de los progenitores que la segunda. Contrariamente escucho a mis amigos que son padres jóvenes decir que prefieren que sus hijos se eduquen en un "buen" ambiente (colegio-urbanización-ámbito social reducido) a hacerlo en el fuego real de la sociedad contemporánea (instituto-barrio-amplio mundo exterior). Precisamente este fin de semana he leído un libro del escritor norteamericano George Weigel que me ha hecho pensar. Habla de su intensa educación católica en la sociedad gringa de los años sesenta y hace una interesante reflexión sobre las ventajas de haber sido educado en lo que él califica como un gueto: "Así las cosas éramos... diferentes. Y lo sabíamos. Pero no por eso nos considerábamos extraños en tierra extraña. Nuestra generación de católicos norteamericanos había crecido en un gueto pero no era un mal gueto para crecer en él. Desde luego he aprendido que la gente más de "gueto" es la que no sabe que ha nacido en una época, en un lugar y en una cultura determinados, y que cree que puede entender las verdades universales sin un compromiso personal con la realidad. Hay guetos y guetos. Pero el verdadero problema no está en que hayas crecido en un gueto sino en que las ideas, las costumbres y los ritmos de tu gueto particular te hayan preparado para aceptar otras ideas, otras costumbres y otras experiencias, sin por eso perder la conexión con tus propias raíces".

16 comentarios:

BLANCA dijo...

Conocía tus teorías sobre este tema, y me alegro que este señor del libro te haya hecho tambalear... estoy totalmente en contra de tu opinión ¡vivan las burbujas, los guetos o como los quieran llamar!! y cuando tengas hijos me lo cuentas.Y un 10 a la ultima frase del autor de ese libro:enseñar a aceptar otras ideas, otras costumbres y otras experiencias. En efecto esa es la cuestión!! me ha encantado!!

Anónimo dijo...

Buen tema para debate... lástima que no podamos sentarnos con una cerveza por medio...
Creo que hay que distinguir entre realidad, burbuja, proteccionismo, velar por el ambiente de tud hijos... quizá porque soy filóloga, pero a veces en los términos está el "quid" de un asunto.
Siempre he agradecido haber ido de pequeña a tres colegios (y no porque me echaran, sino por diferentes "casualidades").Creo que me ha ayudado a comprender diferentes ambientes, a ser abierta y tolerante. He sido educada en la libertad que seguro que te gusta a tí para tus hijos, y al mismo tiempo he tendio unos padres que se han preocupado porque esa libertad se fuera libremente encauzando (¡toma juego de palabras!)

Anónimo dijo...

Ten hijos y ya verás como no experimentas con ellos.

Pepe dijo...

Los experimentos se hacen en probetas artificiales en los laboratorios que no tienen contacto con la realidad. Educar en la posibilidad de elegir el bien no significa sacar a tus hijos de la realidad sino darles las armas para entender todo lo que les rodea.

Enrique dijo...

Ya pero el problema es que eso exige un mayor esfuerzo por parte de los padres y algunos no están dispuestos a hacerlo. Prefieren educar a sus hijos en su propia tranquilidad porque sino deberán enfrentarse a cuestiones que ni ellos mismos tienen resueltas. El gueto siempre es más cómodo para los padres criados y educados en el miedo. Buen debate!

hna josefina dijo...

Me parece buenísimo el final de la cita que ponés. Aunque, en el caso de ser 'abiertos' no sé si le llamaría ghetos...
Me parece que por lo demás es una decisión difícil: Si en ghetos, hay que ver de que de vez en cuando salgan; si es a cielo abierto, habría que tratar de hacer un muy buen apuntalamiento.
Por ahí un buen colegio, pero que en cambio vayan también a otros lados y conozcan más realidad que la pequeña propia.
¡Qué dilema!

MARISA dijo...

CIERTAMENTE UN BUEN TEMA PARA EL DEBATE!!!

Anónimo dijo...

Ya estamos con la falacia otra vez. Esto es como lo de la educación laica=neutra (como el agua: inhodora, incolora, insípida...)
NO HAY GUETOS. Tan gheto es el triplete "colegio, urba, ámbito social reducido" como insti, barrio, y no sé qué; ¿o es que por estar en ese supuesto segundo grupo los niños tienen capacidad de relacionarse con más número de personas? Tienen el mismo ámbito reducido, o incluso menor, pues si hay marginación se retraen sobre sí mismos. La diferencia es que la gente con la que se rozan es otra. (Permítanme otro tópico. "Es una peli muy realista" porque está llena de lágrimas, violencia, cacas, maltrato, marginación..., como si una familia normal donde la gente se quiere -que son las más- no fuera la realidad). En fin, que tú eliges cómo educar, y puestos, prefiero la educación de calidad que enseña a respetar a los demás y premite interaccionar con toda la sociedad, como bien habéis resaltado en vuestros comentarios.
De todos modos, querido Blogger, sospecho que tú no piensas como dices ahí, sino que has querido provocarnos a todos que hemos entrado como miuras. ¡Aupa Ardanza!

Pablo dijo...

Totalmente de acuerdo con el ultimo comentarista...aunque esto de no poner nombres y no saber con quien hablo me pone nerviosa. Elegir un buen colegio no es garantía de nada, en esos "buenos colegios" hay de todo como en todos lados. solo te facilita el camino. y totalmente en desacuerdo con el de los padres comodos, apostaría a que no tiene hijos. precisamente si eliges un buen colegio, te exigen como padres un protagonismo absoluto en la educación , por tanto, de comodidad nada!

Pablo dijo...

la de "pablo dijo" soy yo blanca, la del primer comentario...es que esto de los blogs no es para mi.

Anónimo dijo...

Blanca? Soy el anónimo del último comentario. Si conoces al blogger dole que se quite la careta y no nos provoque más. Que diga su verdadero pensamiento. Gora Ardanza!

Anónimo dijo...

Creo que este debate da más que hablar que el debate ZP-Rajoy...
Voy a actuar de moderador (mejorando a Olga VIza), para centrar de nuevo el debate, y no irnos por las ramas... que esto no es un cara-a -cara, sino un debate on-line, y esto tiene sus cosas...
En realidad, creo que las ideas que se debaten van por buen camino. El problema no es que no nos preocupemos de la educación y del ambiente de los hijos (el ambiente tiene que ver mucho con la educación), sino, como va saliendo en el debate. El problema viene cuando se sobreproteje de tal manera que en el momento en el que se ve la "otra" realidad (que todo llega), no se está preparado para actuar. Quizá en la educación son muy importantes los "tiempos", en el sentido de cuándo hay que proteger, y cuándo hay que enseñar a respetar y a defenderse, etc.etc.... ¿seguimos debatiendo?

Anónimo dijo...

Por supuesto, hay que volver al título del debate: "educar en libertad", por lo tanto, estamos hablando del modo de proveer a los hijos (o a quienes tengamos que educar) de lo más valioso que les podemos ofrecer, y que tendrán que desarrollar por sí mismos: el uso de su libertad. Claramente es importante proporcionar esos resortes profundos de la educación, para que se pueda actuar con libertad y de modo coherente en todas las situaciones que nos vamos encontrando a lo largo de la vida, que a veces no son nada sencillas...

Luis dijo...

En el fondo lo que estamos debatiendo es si apostamos por una educación valiente y en la que la Libertad predomina por encima de todo o preferimos hacer una educación preventiva y represiva. Hijo mío: atrévete a pensar a equivocarte por ti mismo o estos son mis prejuicios, cógelos, asúmelos y desconfía de la peña porque el mundo es malo. Los tiempos son muy importantes. Está claro. ¡Viva el debate!

Anónimo dijo...

Pienso también que algunas cosas dependen del ambiente concreto en el que se vive, por ejemplo, ser católico en EEUU (y cada vez más, ser católico en una España laicista)... realmente, empieza a ser difícil educar en libertad.

Anónimo dijo...

Que no, hombre, que no. Otra falacia: EDUCACION EN LIBERTAD/EDUCACION PROTECTORA REPRESIVA. Para educar en libertad hay que educar en virtudes: El hombre virtuoso es el hombre veraz y es el que a la postre es mas libre. Eso solo se consigue con una educacion muy exigente y cuidada que sabe esculpir con paciencia una obra de arte para sacar lo mejor de cada persona. Eso no es represivo, eso es genial. En eso consiste el arte de educar. Por contra, si se entiende educar en libertad como relativismo e indeterminacion es la cronica de un fracaso anunciado. Resumiendo, el punto de sutura para educar en libertad es educar en la verdad (La verdad os hara libres y no la libertad os hara mas verdaderos, como dijo recientemente algun osado mequetrefe). Visca Ardanza!