miércoles, 8 de agosto de 2007

EXÓTICOS CONTROLES NATALICIOS

Una lectora asidua de este blog me hace llegar la siguiente noticia: "Las autoridades indias regalan la luna de miel a las parejas que retrasen, al menos, dos años el primer hijo". Se trata de una medida que se ha puesto en marcha ante el paulatino aumento de la población. Por lo visto, si las parejas "aguantan" dos años sin "condescendencia" les dan 100 euros y 150 si esperan hasta tres. Pero no se alarmen. Con esa irrisoria cantidad allí da para una buena luna de miel. Esta iniciativa se ha puesto en marcha en el estado de Maharashtra donde viven unos tres millones de personas.
Según datos del gobierno, el 87 por ciento de los nuevos matrimonios "curiosamente" tiene su primer hijo durante el primer año de casados. A pesar de que se trate de una medida aparentemente creativa no crean que dista mucho, en la filosofía de fondo, de la obligatoriedad de un solo hijo impuesta por el gobierno de la República Democrática (¡ja!) de China. En juego, una vez más, la libertad. Y es que, aunque parezca increíble, a estas alturas de la vida todavía hay gente que se cree las viejas paranoias demográficas del amigo Malthus. Recuerdo que hace tiempo me llamo poderosamente la atención la reflexión sobre los hijos del Cardenal Ratzinguer en "La Sal de la Tierra" al referirse a la cultura anticonceptiva de nuestros días: "Hay que recuperar una actitud positiva hacia los hijos por parte de la humanidad. El cambio de enfoque en este ámbito ha sido considerable. Antes, hasta el siglo XIX, los hijos eran considerados, incluso en las capas sociales más antiguas, como una bendición de Dios; en cambio, ahora se ven como una carga que "ocupará mi sitio en el día de mañana" o "mi espacio vital peligra", etc. Esta sería una primera intención de la Iglesia, recobrar la primitiva -la auténtica- forma de enfocar este tema: cada hijo, un nuevo ser, es una Bendición. Dando vida, también se recibe vida, y salir de sí mismo y adherirse a la Creación es esencialmente bueno para el hombre". Desde luego ideas como esta solo llevan a ver los hijos como algo negativo y a promover una cultura social absolutamente materialista y burguesa. Por mi se pueden quedar son su luna de miel subvencionada.

2 comentarios:

el silencio dijo...

me gusta tu blog, tiene posts muy interesantes. Hoy me di cuenta de q aprendi algo nuevo. gracias. Saludos y exito.

ana dijo...

Cuando tuve a mi primer hijo pensé que la felicidad que aportan los hijos debería desencadenar un "abuso" por parte de los hombres, de su capacidad procreadora hasta caer enla paternidad irresponsable... yo también creo que hay que "dar la vuelta" a ese pensamiento negativo hacia la vida que subsiste en la sociedad. Todos los padres dicen que sus hijos son lo mejor que les ha pasado en la vida. Y sin embargo no repiten... qué nos pasa?