martes, 11 de agosto de 2009

DE ALTO EJECUTIVO A JESUITA

Se llama Alberto Núñez. Lleva quince años trabajando en importantes empresas del mundo financiero español. Hasta hoy, y durante cuatro años, ha sido el Director de Estrategia de Gas Natural. Además ha trabajado como analista bursátil, primero en Société Générale y luego en el BBVA, donde ha sido responsable de análisis del sector energético español y paneuropeo. En un sorprendente artículo publicado hace unos días en elconfidencial.com titulado "Ayer cambié el traje de ejecutivo del Ibex por el hábito de jesuita" explica los motivos por los que ha decidido dejarlo todo y hacerse religioso. Como suele pasar en estos casos una desgracia personal provoca que Alberto se vuelva a plantear la existencia en medio del estrés y el agitado ritmo de vida que llevaba como alto ejecutivo: "La muerte de mi hermano hace cinco años a causa de un cáncer ciertamente significó un antes y un después. A partir de entonces, empecé a buscar enriquecer mi actividad profesional con otras. Primero inicié un voluntariado una tarde a la semana en un centro psiquiátrico de San Juan de Dios. Luego, me matriculé en estudios nocturnos de teología en la U.P. Comillas. Finalmente, hace dos años, la Compañía de Jesús me ofreció mudarme al Pozo del Tío Raimundo donde, además de colaborar y vivir con jóvenes, empecé un proceso de discernimiento". Después de muchos años de intenso trabajo en puestos de responsabilidad en diferentes empresas Alberto se da cuenta de que ahí no encuentra la felicidad: "comprobaba que las más de las veces sus frutos son amargos: el predominio del corto plazo, el tener que cerrar muchas veces los ojos y el corazón ante las realidades de la vida y el no tener tiempo para nada ni para nadie distinto del trabajo. Partido entre fuerzas de distinto signo, hace unos pocos años me plantee que sólo tenía sentido trabajar en un proyecto en el que al final del camino profesional o vital uno pudiera pensar que la vida -la única que tenemos- ha merecido la pena". Al final "cuando comprendemos que la ternura, la compasión son lo más auténticamente humano (más que la razón), entonces cambia nuestra vida". Y entonces decide dar el paso plenamente confiado: "En fin, no puedo explicar lo que ha pasado estos últimos meses y cómo todas las piezas del puzzle han ido encajando si no es desde el convencimiento de la existencia de que hay algo más de lo que captan nuestros sentidos exteriores. Con mucho respeto a quien lea estas líneas: está ahí, basta que empecemos a buscarlo; perdamos el miedo". Es la versión hispana de otra historia muy parecida que vivió en Wall Street un tipo llamado Chris Johnson y que se conoce como "The Business Man".