miércoles, 5 de agosto de 2009

COHERENCIA: VIVIR COMO SE PIENSA

Me ha parecido muy interesante el relato que hace de su conversión al catolicismo el catedrático emérito de Filosofía y Psicología de Guernica, Vicente González Pérez. Tras perder la Fe durante su juventud en la universidad, casado y con dos hijos, cuenta como él buscaba continuamente el placer y la felicidad en el estudio y el sexo, incluso frecuentando fiestas sexuales junto a su esposa en las noches de París. Todo ello hasta que leyendo a Henry Bergson descubre la admiración que tenía el filósofo francés por los místicos españoles San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Tras la extrañeza inicial por esta afirmación decide leer y profundizar en la vida de la Santa de Ávila y así llega a una radical conversión de su vida. De todo lo que he leído me ha gustado especialmente el apartado en el que refleja una gran verdad de la que todos hemos tenido alguna vez experiencia o conocimiento y que se resume en esa frase que dice que "si no vives como piensas acabas pensando como vives". González Pérez lo cuenta así: "El ambiente, salir, las fiestas. Yo perdí la moral y al perder la moral se pierde la fe. Siempre es así, primero te dejas llevar, como yo a los 23 años, de mis apetitos, de mis instintos y entonces, como no puedes controlarlos, pierdes la fe. Cuando ya has perdido la moral y vives libertinamente, dejándote llevar de todas tus pasiones, entonces ya no te interesa que Dios exista para que no te reproche nada; entonces caes en el agnosticismo o en el ateísmo. Porque cuando no se es capaz de vivir como se piensa, como se cree, se termina justificando como vives. Eso es lo que me pasó a mí".