Lizzie Velasquez no puede ganar peso debido a un extraño síndrome. Su horrorosa apariencia física la convirtió desde la infancia en el blanco de las burlas de sus compañeros de escuela que siempre la presentaron como "la mujer más fea del mundo". Ahora tiene 23 años y está segura de haber recibido una gran bendición de Dios. Se dedica a escribir libros y dar conferencias motivacionales por todo el mundo sobre la verdadera belleza. Nació en el seno de una familia católica, en Austin, Texas (Estados Unidos), y permanece muy activa en su comunidad y su parroquia. En una entrevista concedida a ACI Prensa asegura que "Dios es la razón número uno de por qué estoy aquí ahora. Él me bendijo con la bendición más grande de mi vida, que es mi síndrome. A pesar de que esto tiene sus dificultades, Dios ha estado a mi lado en cada paso del camino. Mi fe, mi familia y mis amigos son las tres cosas que me han hecho quien soy hoy". Frente a los obstáculos en su vida, Lizzie ha encontrado en la fe su principal razón para superarlos: "Además de mi familia y mis amigos, la fe es todo para mí. Cuando tengo un mal día, sé que todo lo que tengo que hacer es ponerlo en manos de Dios, y sé que él verá por mí para superar lo que sea. El primer lugar donde alguien puede encontrar su verdadera belleza es buscando dentro de sí mismos. La belleza no es definida como sólo la apariencia externa. La verdadera belleza es quién eres por dentro y quién te hizo Dios que seas". Para conocer más de Lizzie Velasquez, se puede visitar su página web www.aboutlizzie.com
Cuando el hombre pierde el miedo a equivocarse es LIBRE. Eso es la REDENCIÓN. El PERDÓN. Cuando el hombre es consciente de que hay perdón rompe el último baluarte de los enemigos de la LIBERTAD, que es meter miedo. Se pierde el miedo incluso a la propia equivocación, se es más libre y entonces saca lo mejor de si mismo.
jueves, 31 de mayo de 2012
LIZZIE VELASQUEZ: "Mi enfermedad es la mayor bendición de Dios"
Lizzie Velasquez no puede ganar peso debido a un extraño síndrome. Su horrorosa apariencia física la convirtió desde la infancia en el blanco de las burlas de sus compañeros de escuela que siempre la presentaron como "la mujer más fea del mundo". Ahora tiene 23 años y está segura de haber recibido una gran bendición de Dios. Se dedica a escribir libros y dar conferencias motivacionales por todo el mundo sobre la verdadera belleza. Nació en el seno de una familia católica, en Austin, Texas (Estados Unidos), y permanece muy activa en su comunidad y su parroquia. En una entrevista concedida a ACI Prensa asegura que "Dios es la razón número uno de por qué estoy aquí ahora. Él me bendijo con la bendición más grande de mi vida, que es mi síndrome. A pesar de que esto tiene sus dificultades, Dios ha estado a mi lado en cada paso del camino. Mi fe, mi familia y mis amigos son las tres cosas que me han hecho quien soy hoy". Frente a los obstáculos en su vida, Lizzie ha encontrado en la fe su principal razón para superarlos: "Además de mi familia y mis amigos, la fe es todo para mí. Cuando tengo un mal día, sé que todo lo que tengo que hacer es ponerlo en manos de Dios, y sé que él verá por mí para superar lo que sea. El primer lugar donde alguien puede encontrar su verdadera belleza es buscando dentro de sí mismos. La belleza no es definida como sólo la apariencia externa. La verdadera belleza es quién eres por dentro y quién te hizo Dios que seas". Para conocer más de Lizzie Velasquez, se puede visitar su página web www.aboutlizzie.com
lunes, 12 de abril de 2010
STING CANTA A LA VIRGEN MARÍA
If on a winter's night es el último y original trabajo musical del cantante británico Sting. Se trata de un álbum que recoge una interesante colección de villancicos cristianos, y algunas canciones míticas relativas al invierno, interpretadas por una selección espectacular de músicos de todo el mundo. Para celebrar su lanzamiento con un concierto, Sting ha escogido la solemnidad de la Catedral de Durham, el templo anglicano de mayor antigüedad del mundo. En el impecable planteamiento del disco subyace una importante reivindicación de la cultura y herencia cristiana a través de la belleza y la estética: “Aunque soy agnóstico, el simbolismo sagrado del arte de la Iglesia ejerce todavía una influencia poderosa en mí (…) Estas historias son nuestra herencia común, y como tales necesitan ser mantenidas vivas mediante la reinterpretación en el contexto del pensamiento contemporáneo”. Un botón de muestra es esta canción del siglo XV “There is No Rose of Such Virtue” que, como se puede apreciar en el video, está dedicada a la Santísima Virgen María.
martes, 16 de diciembre de 2008
RESILIENCIA
Les prometo que no había escuchado nunca esta palabra hasta hoy. La he descubierto en boca de Stefan Vanistendael, sociólogo y jefe de investigación de la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE) en Ginebra al que entrevistan este martes en La Vanguardia. El titular ya me ha parecido interesante: "Queremos ser admirados más que amados, qué error". Es consultor de la ONU y experto mundial en resiliencia que viene a ser algo así como la capacidad de hacer frente a las adversidades y superarlas saliendo de ellas incluso transformado y renovado. Un concepto psicológico eficaz para superar, por ejemplo, traumas infantiles y las condenas que nacen en la infancia. Afirma que humor, belleza y amor son las tres gracias que tiene la vida: "El juego está muy cerca del humor, es otra manera de colocarse en la vida. Con humor podemos librarnos de la obsesión de controlarlo todo. La integración de lo que no es perfecto en la vida me parece fundamental en la espiritualidad, que consiste en vivir la vida como es, con imperfecciones. Vanistendael asegura que la crítica con humor es necesaria y que la espiritualidad cristiana es una buena guía ética: "Bonhoeffer, gran teólogo alemán asesinado por los nazis, decía que cuando en la vida has perdido los referentes, la buena conciencia no sirve; sin embargo, la mala conciencia por lo menos te mantiene despierto. Necesitamos una trascendencia en la vida, y no estoy pensando en Dios, sino en responder a la pregunta ¿qué me hace feliz?".