lunes, 21 de marzo de 2011

APUNTES ANTE EL INMINENTE ESTRENO DE "ENCONTRARÁS DRAGONES"

Semana decisiva para el marketing y la promoción comercial de la película de Roland Joffé "Encontrarás Dragones" que, como saben, se estrena en toda España este viernes 25 de marzo. Internet (seis millones de resultados en inglés y español en Google) es desde hace semanas un interesante hervidero de noticias, adelantos, opiniones, críticas, entrevistas y curiosidades de esta ambiciosa película que tiene como co-protagonista de la trama al fundador del Opus Dei, San José María Escrivá de Balaguer. Algunos apuntes de última hora a vuela pluma:
1) Me ha llamado la atención el blog que ha abierto hace unas horas el padre John Wauck con el sugerente título de "Un sacerdote entre dragones". Este cura numerario fue contratado por Joffé como asesor sacerdotal e histórico durante los cuatro meses del rodaje de la peli en Argentina y España. El primer post de su bitácora es un homenaje a otro sacerdote, el jesuíta Daniel Berrigan, que hace 25 años desempeñó el mismo papel con Joffé en La Misión.
2) Me ha parecido también interesante escuchar algún fragmento de la Banda Sonora Original (BSO)que ha creado el compositor británico Stephen Warbeck para la ocasión con algún acorde que tiene, incluso, reminiscencias de La Misión.
3) Antes del estreno ya han visto la película más de mil "líderes sociales y de opinión" que han hablado, escrito, opinado y organizado premieres en salas de toda España al más puro estilo americano con un importante éxito de venta anticipada y una innovadora estrategia de promoción y venta.
4) Probablemente la mejor y más profunda entrevista que le han hecho hasta ahora al director de la película, Roland Joffé, la encontremos en la revista "Nuestro tiempo". Habla sobre todo del Perdón y la capacidad que tiene el ser humano de Perdonar: "En las mismas fechas en las que empecé a trabajar en There Be Dragons vi dos entrevistas en la CNN que me llamaron la atención. Fue además en el espacio de una semana. Una de las entrevistas era a una mujer hutu de Ruanda que estaba tomando el té con un hombre al que ella misma presentó como miembro de una tribu tutsi que había asesinado a su familia. El entrevistador, muy sorprendido, le preguntaba: “¿Y por qué toma el té con él?, ¿le ha perdonado?”. “Sí –respondía ella–, le he perdonado”. Y explicaba a continuación que aquel hombre iba todas las semanas a tomar el té con ella. “Lo hace para vivir en mi perdón”, añadía. Al oírle, uno se da cuenta de que ese era el modo que ella tenía de tratar con su pena. Y de que ese era el modo que aquel hombre tenía de tratar con su dolor. Del sufrimiento humano de ambos salía algo creativo. En aquel acto fenomenal de la voluntad había un propósito. El sufrimiento tiene un propósito. Cuando escuché la entrevista, pensé de forma quizá extraña que aquella mujer estaba dignificando su propia vida al perdonar al hombre hutu. Me conmovió su sencillez –era una campesina–, pero también el poder que tenía. Era un poder real".
5) No dejen de conocer un poco más al verdadero artífice y alma mater de esta película. El productor Ignacio Gómez Sancha, ex vicepresidente de la bolsa de Madrid y supernumerario, que se embarca en semejante aventura por pura pasión y consigue los casi 30 millones de dólares. Lo dice así en esta otra entrevista en la revista "Palabra": "Tengo que decir que me metí en este proyecto, junto con mi socio y también productor, Ignacio Núñez, por pura pasión. Al mismo tiempo estábamos y estamos convencidos de su potencial comercial. La idea de un agnóstico (socialista y casado tres veces, por más señas) nominado dos veces al Oscar y ganador de la Palma de Oro de Cannes, escribiendo un guión sobre el tema de la reconciliación en la que uno de los protagonistas era Escrivá…; además, con la estructura narrativa de vidas paralelas, como la de La Misión, que era una de mis películas favoritas, me pareció increíble".
6) Probablemente esta película guste a muchos y, como resalta Alberto Fijo en Fila Siete, a ninguno deje indiferente: "Joffé y su equipo -porque el cine es un trabajo de equipo, para bien y para mal- han logrado una gran película, conmovedora y apasionada, pensada para un público muy amplio. Una historia matizada, sin prejuicios, contada por un inglés de 66 años, judío, de izquierdas y agnóstico, que te da algo que no esperas. Sobre todo si eres español, tan dados como somos a los blancos y los negros, al "esto es lo que hay porque lo digo yo y que no me vengan con películas".
Si me quieren buscar este fin de semana, tendrá que ser en una sala de cine. Aun a riesgo de encontrarme allí con mis propios dragones.