jueves, 6 de enero de 2011

TED WILLIAMS: "UN REGALO DE DIOS, UNA VOZ DORADA"


Su peripecia pasó en pocas horas de una entrevista en un periódico local a Youtube y de ahí a la fama. Es la historia de una carambola que ha acabado con final feliz: un trabajo con los Cleveland Cavaliers para un vagabundo con una voz privilegiada de barítono. El hombre, natural de Brooklyn, tiene un timbre y una entonación extraordinarias. A partir de ahora dejará de vagar por la calle. La franquicia de la NBA ha sido la primera en tomar ventaja de la increíble historia de Ted Williams, aunque al 'sin techo' le han llovido muchas ofertas de trabajo en las últimas horas, con jugosas cantidades para poner su voz a distintas empresas. Williams, un vagabundo de Brooklyn que acabó en las calles de Cleveland tras un largo historial de problemas con el alcohol y las drogas, fue entrevistado por casualidad por uno de los integrantes de la redacción del periódico "The Columbus Dispatch". El periodista estaba interesado en el cartel que sostenía Williams todos los días en un semáforo de la calle Hudson y la autopista I-71. En el cartón aseguraba con su propia letra tener "un regalo de Dios, una voz dorada", algo que pudo comprobar al pedirle un pequeño ejemplo. Williams hizo la demostración y a partir de ahí el vídeo se expandió a gran velocidad por Internet hasta recibir en Youtube más de 6 millones de visitas. Gracias a esa entrevista Williams es ahora un hombre nuevo, con ropa limpia y con el pelo corto. El ex vagabundo afroamericano, explicó que hace años cursó estudios para trabajar en la radio, un mundo que le abrió las puertas con empleos puntuales en emisoras de Carolina del Norte y Ohio, pero que él mismo desperdició por sus problemas con la Justicia, el alcohol y las drogas. Estuvo varios meses en prisión por robos en 1990 y 2004. Está casado y tiene siete hijos. "Ha sido algo totalmente asombroso", dijo el miércoles Williams con la voz entrecortada por la emoción durante una entrevista telefónica con The Associated Press: "Estoy muy agradecido. Dios me ha bendecido. Tengo una segunda oportunidad". Un buen regalo de reyes.