viernes, 25 de diciembre de 2009

PEDRO JOTA RAMÍREZ REIVINDICA LA NAVIDAD

Me ha sorprendido gratamente la felicitación navideña que ha dejado Pedro Jota Ramírez a sus lectores internautas en su videoblog "El Mundo en dos minutos" de este 24 de diciembre. Lo reproduzco a continuación: "Cuando presentamos a comienzos de este mes Elmundo.es América en New York acababan de poner los adornos navideños en los escaparates de los grandes almacenes. Como siempre el de Bloomingdale's era de los más espectaculares. Incluía dos maniquíes representando a Obama y a su esposa Michelle vestidos con elegantes trajes de fiesta y alrededor de ellos los más variados objetos de regalo. Pero el lema que lo presidía todo se reducía a cuatro palabras: happy, merry, love, peace. y yo pensé: ¿Happy qué? ¿Merry qué? Ni la Navidad ni siquiera el año nuevo aparecían por ningún sitio. Es lo políticamente correcto. Despojar a la Navidad de sus señas de identidad para no molestar a nadie. Pero eso es autodestructivo. Porque una civilización no es más que la suma de sus leyes y de sus costumbres o tradiciones. Y así como a lo largo del año hay muchas fiestas con otras raíces, desde la matanza a la vendimia, desde el carnaval al día del oprgullo gay, es imposible desligar las fiestas de Navidad de su raíz cristiana. No digo que haya que ser creyente ni mucho menos practicante para poder pasarlo bien estos días. Pero sí digo que la obsesión de algunos comercios y, sobre todo, de ciertas autoridades por eliminar, no ya los belenes, sino hasta las estrellas, los villancicos, los christmas... todo, nos empobrece a todos. Las luces de la Navidad son la representación de las que dice la Biblia que vieron los pastores o los Reyes Magos en el cielo anunciando el nacimiento de Jesucristo. Todas las creencias son respetables, y no digamos nada las incredulidades. Pero si un gobernante, un alcalde o un particular quiere cargarse todos estos símbolos que no tenga la caradura de felicitar la Navidad. Que felicite el solsticio de Invierno. Como no es mi caso yo les deseo a todos ustedes, creyentes, ateos y medio pensionistas una muy ¡Feliz Navidad!".