viernes, 17 de febrero de 2012

UNA MONJA IMPIDE UN DESAHUCIO EN MADRID

También lo cuentan el diario El País y el ABC en sus ediciones locales de Madrid: Las monjas del Colegio Nuestra Señora del Carmen (un centro concertado de Villaverde) sabían que las cosas no iban bien en casa de dos de sus alumnos, de 17 y cuatro años. Hace meses que no asistían a ninguna excursión porque no podían pagarlas. La semana pasada el padre de ambos niños —el dominicano Ronale De la Cruz, que tiene otros dos hijos mayores— visitó a las monjas con el siguiente dilema: al día siguiente estaba previsto que les desalojaran de su piso, que se encuentra justo enfrente del colegio, ¿podían ayudarle a encontrar una forma de que los menores no vieran cómo sacaban a sus padres a la fuerza de casa? El día del desahucio las monjas impidieron que los menores salieran al recreo y dos de ellas —la directora del centro, Sor Inmaculada, y la tutora de uno de los niños— cruzaron la calle y se unieron a los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca que se habían congregado para mediar con la comisión judicial. Gracias a la mediación de la hermana Inmaculada (a la que los indignados y activistas presentes bautizaron la monjaflauta), Bankia se comprometió ayer a suspender el desahucio de la familia hasta el próximo 30 de junio, lo que permitirá que los menores finalicen el curso en su colegio. Sor Imaculada, de 47 años y miembro de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús, es profesora de lengua en diversificación y monja desde que sintió “la llamada del de arriba”. Responde entre contenta y azorada. "Esto es solo un parche y en este barrio hay cantidad de familias en paro a las que les pasa lo mismo con sus casas. Hay mucha gente que ha perdido ya las prestaciones. Este tema de los desahucios hay que solucionarlo como sea, es algo que nos compete y nos conviene a toda la sociedad. Si no, estaremos creando guetos que nos van a pasar factura. Es una cuestión humanitaria, de justicia y económica. Le puede pasar a cualquiera, a familias normalizadas que nunca habrían pensado que esto les podía pasar. Ronale tenía un trabajo digno suficiente para pagar una hipoteca, no vivió por encima de sus posibilidades. Me extraña que extrañe porque la Iglesia es un motor social y la entidad que más se ha ocupado siempre de los desfavorecidos. A lo mejor es verdad que lo hace desde atrás, sin que se vea. Casi todas las organizaciones eclesiales tienen ONG, Caritas está atendiendo a muchísimos desahuciados".