jueves, 16 de febrero de 2012

EL PAÍS: "EL OBISPO DE SOLSONA PREDICA AUSTERIDAD"

Lo cuenta el diario El País: El obispo de Solsona, Xavier Novell, el más joven de España, ha iniciado una particular cruzada para que en su diócesis “a nadie le falte un techo, luz, agua, alimentación y calefacción”. Lo ha hecho predicando con el ejemplo y se ha reducido un 25% su sueldo, que así pasa de 1.200 a 900 euros mensuales. Además la diócesis ha realizado una aportación extraordinaria de 300.000 euros, el 10% del presupuesto ordinario de 2012, a Cáritas. Novell ha reclamado a los empresarios un mayor esfuerzo para la creación de empleo; a los trabajadores, la máxima flexibilidad y la mínima oposición ante hipotéticos ajustes y nuevas condiciones laborales, y a los pensionistas, un esfuerzo para dar cobertura a los que no tienen, porque ellos, los jubilados, pese a tener las peores condiciones económicas, parten en muchos casos de casa propia y de la cultura del ahorro. El obispo invitará al esfuerzo a los fieles de sus parroquias a través de un extenso artículo que repartirá este fin de semana en las iglesias, en el que analiza la situación económica. Con una descripción simple, en este documento afirma que el origen de la situación actual está en que en Estados Unidos se concedió una gran cantidad de préstamos a personas “sin oficio ni beneficio”. El tsunami financiero llegó a Europa, donde “los países gastaban más de lo que tenían”, entre los que incluye España, de modo que se llegó a unas cifras de deuda pública “descontrolada”. Y en esta aproximación a la realidad más próxima, señala que en Cataluña “aún estamos peor”. El obispo de Solsona reparte culpas entre los banqueros, los mercados y el sistema del capitalismo, pero reclama de todos un análisis para “admitir que la causa de la crisis es que todos hemos querido vivir por encima de nuestras posibilidades”, con una idea que durante años ha presidido nuestras vidas: “Es feliz quien consume, compra las últimas novedades tecnológicas, viaja, tiene casa propia, un vehículo de gama alta, un armario variado y dinero para una operación estética”. Acusa a las Administraciones de haber recurrido en exceso “al préstamo que ha hipotecado nuestro futuro” y asegura que ahora la realidad nos demuestra que “todo era un espejismo”.