jueves, 30 de junio de 2011

ROSA PICH: "MIS HIJOS ESTÁN PREPARADOS PARA DIRIGIR MULTINACIONALES"

Rosa Pich es madre de familia muy numerosa. Se casó  con José María Postigo a los 23 años. Ambos, que provienen de familias grandes, querían formar una muy numerosa. Dan fe de ello sus 16 hijos vivos. Los Postigo Pich forman la familia numerosa con más hijos escolarizados de España. En una entrevista en La Vanguardia dice bastantes cosas interesantes sobre la Felicidad, el Matrimonio, los Hijos y el Amor. Sobre los Hijos: "Hemos tenido 18 hijos. Dos de ellos murieron siendo bebés. Nacieron con una malformación cardiópata severa. Donamos sus corazones a la ciencia. Hemos dicho sí a la vida y a la ciencia. El día que me vaya al cielo, descubriré por qué Dios se los llevó. Los médicos nos recomendaron no tener más hijos. ¡Pero nosotros queríamos tener una familia numerosa! La decisión de tener cada uno de nuestros hijos ha sido de mi marido y mía: nadie, ningún sacerdote, familiar, o congregación, nos ha dicho cuántos hijos teníamos que tener. Hemos tenido en cuenta las condiciones psicológicas, físicas y económicas de cada momento".Sobre la Felicidad: "Lo que da felicidad es cuidar de los demás.  A mí me la dan mis hijos, pero también me gusta cuidar de sus amigos cuando vienen a casa.   Eso es algo que también les intento transmitir: preocuparse por los otros, ir a ver a un amigo cuando está enfermo, una llamada por teléfono...  Hay que  vivir con alegría y optimismo". Sobre el Matrimonio: "Pienso mucho en mis amigos que se han divorciado, porque se quedan muy solos y los niños quedan marcados para siempre. El divorcio sólo soluciona la discusión momentánea con la pareja , pero después vienen muchos más problemas. Lo he vivido de cerca. Sí, yo a mis hijos les digo que es para toda la vida, no porque lo manda la iglesia, sino porque el hombre y la mujer necesita una estabilidad física y psíquica. La naturaleza humana está hecha así: el niño necesita un papá, con una barba que le rasca, y una mamá, con su olor femenino, que le arropa". Sobre el Amor: "El amor es un fuego que hay que ir alimentando.  No es una chispa de la vida, sino que  uno tiene que ir trabajándolo, reforzándolo cada día. Así, cuando no hay llama, la ponemos. El amor no es sólo de sentimientos sino también cerebral. Necesita voluntad: yo quiero amar a esta persona, quiero amar su bien, me atrae su físico, su manera de ser...  Y también necesita sinceridad. Hay que decirle a tu pareja qué te gusta, cómo te sientes, qué necesitas en cada momento".