Mostrando entradas con la etiqueta argumentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta argumentos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de septiembre de 2010

CATHOLIC VOICES

Catholic Voices es una iniciativa independiente nacida en Gran Bretaña con el fin de favorecer la presencia de voces católicas en los medios de comunicación. Uno de los inspiradores, Jack Valero, explica que el origen de la idea cuajó después de un debate público que presenció con algunos amigos y en el que la parte católica, una vez más, volvió a salir derrotada: “Era cada vez más evidente que hacía falta gente capaz de presentar públicamente la perspectiva católica de modo atractivo, con garbo, con una actitud positiva hacia los medios de comunicación, especialmente de cara al viaje del Papa a Gran Bretaña este mes de septiembre”. En febrero contaban ya con 20 voluntarios, hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 20 y 40 años (hubo 80 candidatos). Gentes de diversas sensibilidades y profesiones, pero unidas por el hecho de ser católicos practicantes y estar ya un poco cansados de la pobre presencia pública del catolicismo en Inglaterra. De febrero a julio mantuvieron al menos tres encuentros al mes para repasar algunas de las cuestiones que más polémica suscitan en los medios (homosexualidad, preservativos, abusos, Iglesia y ciencia, etc.). Recibieron además un curso de “media training”. Las actividades se financiaron gracias a aportaciones de benefactores (su presupuesto total es de 50 mil libras). Si no existiera “Catholic Voices”, habría que inventarlo. "¿Cómo no se nos ocurrió antes?", se preguntaba un semanario católico londinense. Una interesante experiencia que deberíamos poner en marcha ya en España y de forma permanente.

viernes, 20 de marzo de 2009

ACIENTIFISMO PROGRE SUPERSTICIOSO

Un millar de intelectuales y reconocidos profesionales de los más diversos campos de la sociedad civil -biólogos, juristas, psiquiatras, pediatras, ginecólogos, filósofos, doctores, catedráticos y profesores universitarios- han suscrito ya el llamado Manifiesto de Madrid (consúltelo íntegro aquí) en contra de la reforma legislativa de la ley del aborto que quiere impulsar el Gobierno socialista español. En el documento los arriba firmantes dejan claro que la vida humana empieza en el momento de la concepción y lo difícil que es, desde el punto de vista científico, situarlo arbitrariamente antes o después de ese instante. Pero no se engañen. Aunque lo digan de forma contundente reputados profesionales de la genética, la biología celular o la embriología algunos prefieren la superstición o el pensamiento irracional a los verdaderos argumentos que aporte la ciencia. Y encima el monocorde pensamiento dominante se empecina en enturbiar la discusión introduciendo el elemento religioso como argumento de descrédito o distorsionador de la revelación científica. Así lo recoge con acierto el sociólogo Guillermo Dupuy en una de sus recientes columnas en Libertad Digital: "Estos progres, intelectualmente cada vez más patéticos, también apelan a la distinción entre delito y pecado para camuflar sus supersticiones y poder arremeter así, con aires de modernidad, contra la defensa de la vida que hace la Iglesia. Deberían saber, en primer lugar, que esa encomiable distinción se la debemos en buena parte al cristianismo; pero una cosa es que algo no tenga que ser delito por el mero hecho de ser pecado, y otra, muy distinta, que porque sea pecado no pueda ser también delito. ¿O es que vamos a despenalizar el robo por el hecho de que una confesión religiosa considere como mandamiento el "no robarás"?. Poco antes de convertirse en Bendicto XVI, Ratzinger apelaba a una visión individual, única e irrepetible del ser humano señalando que "cada persona es una idea de Dios". Esta aseveración no parte de la racionalidad científica y podría ser considerada por muchos como una superstición. Pero desde luego está mucho más cerca de las "luces" de la ciencia moderna entorno a la identidad genética singular que se produce en la fecundación, que los inconsistentes y obscurantistas malabarismos y eufemismos a los que recurren los que se creen –o nos quieren hacer creer– que la "interrupción voluntaria del embarazo" es algo distinto a la salvaje interrupción de una vida humana". Dicho queda.