Con motivo del 50 aniversario de la legalización de la píldora anticonceptiva en Estados Unidos hemos podido leer un curioso artículo de la actriz Raquel Welch publicado en la página web de la CNN titulado: "It´s sex o'clock in America", algo así como "Son las sexo en punto en América". (Aquí en español). En él habla con bastante franqueza y sinceridad sobre las nefastas consecuencias que ha tenido para la mujer la mal llamada "Liberación sexual" de los años setenta: "Si hubiera tenido una actitud diferente sobre el sexo, la concepción y la responsabilidad las cosas hubiesen sido muy diferentes. El efecto más significativo y perdurable de la píldora en la actitudes sexuales femeninas en los sesenta fue: "ahora podemos tener sexo en el momento que queramos sin sus consecuencias. Aleluya, viva la fiesta". Pero la realidad es otra, la falta de inhibiciones sexuales, o como alguno lo llama, la «liberación sexual», eliminó la precaución y el discernimiento a la hora de elegir el compañero sexual, que solía ser el equivalente al compañero con el que compartir toda la vida. La falta de compromiso, confianza y lealtad en las parejas en edad fértil degenera en infidelidad". Y ya puestos a ser sinceros, y a pesar de haber fracasado en varios matrimonios, la guapa Welch hace una encendida defensa de la institución matrimonial: "Me avergüenza admitir que yo misma he estado casada cuatro veces, y sin embargo, estoy convencida de que el matrimonio es la piedra angular de la civilización, una institución esencial para la estabilidad de la sociedad, que proporciona un santuario a los niños y nos salva de la anarquía". Y por todo ello un interesante aviso a navegantes por parte de la bella Raquel: "En serio, si una anciana sex symbol como yo, agita bandera roja advirtiendo que las normas morales se han desplomado, deberíais caer en la cuenta de que la cosa está mal. De hecho, precisamente por la imagen sexy que he tenido es importante que os diga: ¡vamos chicas!, es hora de dejar de quejarnos. Somos capaces de hacerlo mucho mejor".Cuando el hombre pierde el miedo a equivocarse es LIBRE. Eso es la REDENCIÓN. El PERDÓN. Cuando el hombre es consciente de que hay perdón rompe el último baluarte de los enemigos de la LIBERTAD, que es meter miedo. Se pierde el miedo incluso a la propia equivocación, se es más libre y entonces saca lo mejor de si mismo.
miércoles, 12 de mayo de 2010
RAQUEL WELCH Y LA LIBERACIÓN SEXUAL
Con motivo del 50 aniversario de la legalización de la píldora anticonceptiva en Estados Unidos hemos podido leer un curioso artículo de la actriz Raquel Welch publicado en la página web de la CNN titulado: "It´s sex o'clock in America", algo así como "Son las sexo en punto en América". (Aquí en español). En él habla con bastante franqueza y sinceridad sobre las nefastas consecuencias que ha tenido para la mujer la mal llamada "Liberación sexual" de los años setenta: "Si hubiera tenido una actitud diferente sobre el sexo, la concepción y la responsabilidad las cosas hubiesen sido muy diferentes. El efecto más significativo y perdurable de la píldora en la actitudes sexuales femeninas en los sesenta fue: "ahora podemos tener sexo en el momento que queramos sin sus consecuencias. Aleluya, viva la fiesta". Pero la realidad es otra, la falta de inhibiciones sexuales, o como alguno lo llama, la «liberación sexual», eliminó la precaución y el discernimiento a la hora de elegir el compañero sexual, que solía ser el equivalente al compañero con el que compartir toda la vida. La falta de compromiso, confianza y lealtad en las parejas en edad fértil degenera en infidelidad". Y ya puestos a ser sinceros, y a pesar de haber fracasado en varios matrimonios, la guapa Welch hace una encendida defensa de la institución matrimonial: "Me avergüenza admitir que yo misma he estado casada cuatro veces, y sin embargo, estoy convencida de que el matrimonio es la piedra angular de la civilización, una institución esencial para la estabilidad de la sociedad, que proporciona un santuario a los niños y nos salva de la anarquía". Y por todo ello un interesante aviso a navegantes por parte de la bella Raquel: "En serio, si una anciana sex symbol como yo, agita bandera roja advirtiendo que las normas morales se han desplomado, deberíais caer en la cuenta de que la cosa está mal. De hecho, precisamente por la imagen sexy que he tenido es importante que os diga: ¡vamos chicas!, es hora de dejar de quejarnos. Somos capaces de hacerlo mucho mejor".sábado, 3 de abril de 2010
DE CREADOR DE "INSTINTO BÁSICO" A GUIONISTA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE
Hace ya un par de años que nos referimos en este blog a la sorprendente conversión al catolicismo de Joe Eszterhas. Para quien no lo conozca se trata del creador en norteamérica del "thriller erótico", un género cinematográfico compuesto por películas que combinan el sexo y la violencia. Era el clásico hombre cínico y descreído, desbordado por el éxito, la fama y el dinero. Guiones como "Instinto Básico", "Showgirls", "Acosada" o "La caja de música" llevan su cotizada firma. Gracias a este vídeo podemos conocer de su propia voz el impresionante cambio que Dios ha obrado en su vida y que ha plasmado en un libro que se titula: "Croosbearer" ("Portador de Cruz: un recuerdo de FE"). Es padre de cuatro hijos y su mujer le dice: "Dios te ha fichado y ahora trabajas para él porque antes bailabas con el diablo". En la actualidad trabaja en el guión de "Guadalupe" un largometraje sobre la historia del indio Juan Diego que se rodará en hollywood este 2010 y que estará financiada por el productor de La Pasión. El video termina de una forma muy americana: "Joe Eszterhas es un hombre nuevo. Ha cambiado Malibu por Ohio, el whisky Jack Daniels por el Sprite, Sharon Stone por Jesús, la oscuridad por la Luz". Edificante.
miércoles, 5 de agosto de 2009
COHERENCIA: VIVIR COMO SE PIENSA
Me ha parecido muy interesante el relato que hace de su conversión al catolicismo el catedrático emérito de Filosofía y Psicología de Guernica, Vicente González Pérez. Tras perder la Fe durante su juventud en la universidad, casado y con dos hijos, cuenta como él buscaba continuamente el placer y la felicidad en el estudio y el sexo, incluso frecuentando fiestas sexuales junto a su esposa en las noches de París. Todo ello hasta que leyendo a Henry Bergson descubre la admiración que tenía el filósofo francés por los místicos españoles San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Tras la extrañeza inicial por esta afirmación decide leer y profundizar en la vida de la Santa de Ávila y así llega a una radical conversión de su vida. De todo lo que he leído me ha gustado especialmente el apartado en el que refleja una gran verdad de la que todos hemos tenido alguna vez experiencia o conocimiento y que se resume en esa frase que dice que "si no vives como piensas acabas pensando como vives". González Pérez lo cuenta así: "El ambiente, salir, las fiestas. Yo perdí la moral y al perder la moral se pierde la fe. Siempre es así, primero te dejas llevar, como yo a los 23 años, de mis apetitos, de mis instintos y entonces, como no puedes controlarlos, pierdes la fe. Cuando ya has perdido la moral y vives libertinamente, dejándote llevar de todas tus pasiones, entonces ya no te interesa que Dios exista para que no te reproche nada; entonces caes en el agnosticismo o en el ateísmo. Porque cuando no se es capaz de vivir como se piensa, como se cree, se termina justificando como vives. Eso es lo que me pasó a mí".sábado, 21 de marzo de 2009
SEXO DESHUMANIZADO
No nos engañemos. Lo que más ha escandalizado de las recientes, y habituales, declaraciones del Papa sobre cuál es la mejor forma de afrontar la terrible epidemia del SIDA en África no ha sido exclusivamente el tema del preservativo. Lo que más enfurece a nuestra civilización occidental es la provocadora propuesta del pontífice a que revisemos profundamente la forma en la que estamos viviendo, enseñando y enfocando la sexualidad. La invitación valiente y audaz a abandonar el sexo deshumanizado que tanto empobrece a la persona. Ése que está generando cada vez más insatisfacción y más sensación de vacío y soledad en tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo. Y esto para la inmensa mayoría de la sociedad mediática del primer mundo es intolerable y no se le consiente ni al Papa por muy pontífice que sea. Lo dice como siempre con gran acierto y brillantez Juan Manuel de Prada en su artículo de hoy del ABC que no me resisto a reseñar: "El sida tiene su origen en la promiscuidad sexual; y el Mátrix progre, en lugar de combatir la promiscuidad sexual, la exalta y aplaude, exhortando a sus súbditos a entregarse a ella sin recato y regalándoles luego un condón, para que actúe como salvoconducto de su promiscuidad. Es doctrina establecida en el Mátrix progre que los males no deben atajarse en su origen, sino en sus consecuencias; porque atajar el mal en sus orígenes nos libera de su esclavitud, mientras que combatir sus consecuencias nos hunde más en la esclavitud y nos hace confiarlo todo en la eficacia del salvoconducto que el Mátrix progre nos dispensa. La discusión sobre la eficacia del salvoconducto, adonde el Mátrix progre pretende conducir el debate (llevando el agua a su molino), resulta bizantina: pues, independientemente de que los condones garanticen o no un «sexo seguro», lo que es indubitable es que garantizan un sexo deshumanizado. Las personas a las que previamente has esclavizado, confiándolas en la eficacia del salvoconducto que les regalas, no pueden liberarse de su esclavitud, cuando el salvoconducto les falta; y la exaltación de la promiscuidad produce personas que no pueden dejar de ser promiscuas, aunque se hayan olvidado de meter un condón en el bolsillo, como el pirómano no puede renunciar a su pulsión aunque se haya dejado olvidado en casa el extintor". Por tanto no se dejen engañar por cortinas de humo aunque estén hechas con condones de colores. La propuesta del Papa es más que eso: humanizar la sexualidad, erradicar el sexo deshumanizado y garantía de mayor felicidad.domingo, 14 de diciembre de 2008
YOPONGOCONDON.COM
La verdad es que la última ocurrencia-campaña del ministro de Sanidad, Bernat Soria es de traca. Promover el uso del condón entre adolescentes a ritmo de Hip-Hop bajo la insultante marca de "yopongocondon.com" sólo nos da una idea del concepto tan pobre que tiene este gobierno de lo que es y vale el ser humano. El anuncio, además de tratar a los jóvenes como auténticos idiotas animalizados, transmite una muy chusca idea de lo que son las relaciones sexuales entre personas, equiparándolas a quien comparte una coca cola o quien intercambia fluidos a golpe de calambrazo. Desde luego banalizar la dimensión sexual de la persona, fomentar la promiscuidad entre adolescentes y promover el uso del preservativo como medida anticonceptiva no creo que sea el mejor camino para reducir unas estadísticas escalofriantes. En España llevamos 30 años con campañas de este estilo, gastando en ellas inmensos recursos económicos públicos, y los hechos nos demuestran que no han disminuido ni los embarazos de adolescentes, ni los abortos, ni ha desaparecido la expansión de las enfermedades de trasmisión sexual. Desde luego no debe haber ningún otro ejemplo de una política sanitaria pública tan reiterada y catastrófica. El enfoque y la filosofía que la inspiran son demenciales. Lean al respecto el interesante artículo de Borja Gutiérrez en la Gaceta en el que compara dos estrategias para poner freno: condón y tráfico: "Sería un escándalo si Antena 3 tv emitiera una serie en la que se loaran y vieran como normales carreras urbanas a 200 kilómetros por hora, o que el protagonista 'guaperas' se jactara de conducir su moto borracho y eso se reflejara como algo normal o bueno. Pero a pocos escandaliza que series como 'Física o Química', cuyo público objetivo son claramente adolescentes y jóvenes, redunde una y otra vez en conductas sexuales de riesgo presentadas como normales y naturales". Estoy convencido de que si, un buen día, mi hijo me dice que, inexorablemente, se va a acostar con la primera que pille o que va a ir a un prostíbulo, le diré que, al menos, se ponga un condón. Pero aspiro a algo mejor. Que estoy convencido de que le va a hacer más feliz y más libre. Aspiro a transmitir a mi hijo (a hacerlo yo en primera persona y no ningún organismo público en mi nombre) una educación sexual muy distinta, en la que el amor, la entrega, la responsabilidad, el eros, el ágape, el don y la fidelidad estén muy presentes a la hora de vivir la trascendente e importante dimensión sexuada de la persona. Con naturalidad y sin complejos. A ese nivel el preservativo, condón o globo de latex, no cabe y sólo sirve para que el ministro de sanidad, con uno en la mano, se haga la foto ante la prensa pensando que es el más moderno, joven y progre.