Cuando el hombre pierde el miedo a equivocarse es LIBRE. Eso es la REDENCIÓN. El PERDÓN. Cuando el hombre es consciente de que hay perdón rompe el último baluarte de los enemigos de la LIBERTAD, que es meter miedo. Se pierde el miedo incluso a la propia equivocación, se es más libre y entonces saca lo mejor de si mismo.
viernes, 3 de junio de 2011
JÓVENES CATÓLICOS RESPONDEN SIN COMPLEJOS (JMJ 2011)
domingo, 5 de diciembre de 2010
VIDEO RESPUESTA A LAS JUVENTUDES SOCIALISTAS SOBRE EL SIDA, CONDÓN Y ÁFRICA
Las Juventudes Socialistas Andaluzas del PSOE están muy preocupadas por la crisis económica y el paro en su región y por ello han realizado un vídeo blasfemo y cargado de falsedades sobre el condón, el SIDA y la labor de la Iglesia Católica bajo el "ingenioso" y poco "original" e irreverente título de "Bendito condón que quitas el SIDA del mundo". Supongo que a los socialistas cristianos no les habrá hecho ninguna gracia el film en cuestión. Al margen de otro tipo de respuestas penales que ya están en marcha, la de la red ha sido rápida y contundente. Leo, gracias a "abrazadosalaverdad", que bajo el título de "Bendita VERDAD que quitas la ignorancia del mundo" ha aparecido este vídeo (y esta otra versión: ¿Bendito condón que quitas el SIDA del mundo?) que habla de datos, testimonios y realidades bastante alejadas de los grandes tópicos del retro-progre-socialismo contemporáneo de estos cachorros de ZP. ¿Se atreverán a hacer un vídeo parecido con algún símbolo fundamental del Islam?
jueves, 25 de noviembre de 2010
BENEDICTO XVI, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y EL PRESERVATIVO
Acertada reflexión del experto en comunicación de la Iglesia Católica, Diego Contreras, en su blog "La Iglesia en la prensa", tras las "polémicas" palabras del Papa Benedicto XVI sobre los preservativos en el nuevo libro de Peter Seewald, titulado "Luz del Mundo". No se trata solo, como algunos bienintencionados se empeñan en reiterar, de un problema de traducción o de lenguaje. El Papa asume el riesgo del formato coloquial de la entrevista periodística para hablar así, por primera vez en la historia de la Iglesia, de un tema sensible para nuestra sociedad introduciendo matices, reflexión sincera y casuística. Porque éste es un Papa que dialoga de tú a tú, sin miedo y con sencillez, y que ha dedicado muchas horas a pensar en los conceptos de fondo que sustentan el paganismo actual. Los conoce bien y le preocupan. Y ahí viene el problema: los medios de comunicación son incapaces de procesar honestamente una afirmación matizada porque les puede estropear el titular "politicamente correcto" y "beligerante" al que obliga siempre, parece, la Iglesia y el Papa: "El Papa ha dicho que el uso del preservativo en un acto ya de por sí inmoral (por ejemplo, prostitución), en algunas ocasiones puede ser un paso para la moralización, en el sentido de que puede servir para reconocer que no todo está permitido (veo que con mi acción puedo contagiar a otros de una enfermedad). Esa es la breve respuesta a una cuestión muy puntual, en la que no entra en otras consideraciones (como la eficacia o no del preservativo para evitar la transmisión de enfermedades, etc.). Y es que el Papa lo que propone no es eso: afirma que lo que hay que hacer –como única solución- es humanizar la sexualidad, luchar contra su banalización. Mi glosa: entre matar con una pistola o con una bomba atómica, mi respuesta es no matar, pues se trata de un acto inmoral. Reconozco que es “preferible” matar con una pistola, pues produce menos víctimas. Eso no quiere decir que “apoye” el asesinato o el uso de las pistolas. Sostengo que lo que hay que hacer es no matar, sino al contrario, valorar la vida. (Ya sé que la comparación no es perfecta, pero a mi me ayuda para entender mejor de qué estamos hablando). Supongo que el tema seguirá de actualidad todavía por algún tiempo (lo que demuestra que esta obsesión con el preservativo da razón al diagnóstico del Papa sobre la banalización del sexo)". sábado, 21 de marzo de 2009
SEXO DESHUMANIZADO
No nos engañemos. Lo que más ha escandalizado de las recientes, y habituales, declaraciones del Papa sobre cuál es la mejor forma de afrontar la terrible epidemia del SIDA en África no ha sido exclusivamente el tema del preservativo. Lo que más enfurece a nuestra civilización occidental es la provocadora propuesta del pontífice a que revisemos profundamente la forma en la que estamos viviendo, enseñando y enfocando la sexualidad. La invitación valiente y audaz a abandonar el sexo deshumanizado que tanto empobrece a la persona. Ése que está generando cada vez más insatisfacción y más sensación de vacío y soledad en tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo. Y esto para la inmensa mayoría de la sociedad mediática del primer mundo es intolerable y no se le consiente ni al Papa por muy pontífice que sea. Lo dice como siempre con gran acierto y brillantez Juan Manuel de Prada en su artículo de hoy del ABC que no me resisto a reseñar: "El sida tiene su origen en la promiscuidad sexual; y el Mátrix progre, en lugar de combatir la promiscuidad sexual, la exalta y aplaude, exhortando a sus súbditos a entregarse a ella sin recato y regalándoles luego un condón, para que actúe como salvoconducto de su promiscuidad. Es doctrina establecida en el Mátrix progre que los males no deben atajarse en su origen, sino en sus consecuencias; porque atajar el mal en sus orígenes nos libera de su esclavitud, mientras que combatir sus consecuencias nos hunde más en la esclavitud y nos hace confiarlo todo en la eficacia del salvoconducto que el Mátrix progre nos dispensa. La discusión sobre la eficacia del salvoconducto, adonde el Mátrix progre pretende conducir el debate (llevando el agua a su molino), resulta bizantina: pues, independientemente de que los condones garanticen o no un «sexo seguro», lo que es indubitable es que garantizan un sexo deshumanizado. Las personas a las que previamente has esclavizado, confiándolas en la eficacia del salvoconducto que les regalas, no pueden liberarse de su esclavitud, cuando el salvoconducto les falta; y la exaltación de la promiscuidad produce personas que no pueden dejar de ser promiscuas, aunque se hayan olvidado de meter un condón en el bolsillo, como el pirómano no puede renunciar a su pulsión aunque se haya dejado olvidado en casa el extintor". Por tanto no se dejen engañar por cortinas de humo aunque estén hechas con condones de colores. La propuesta del Papa es más que eso: humanizar la sexualidad, erradicar el sexo deshumanizado y garantía de mayor felicidad.domingo, 14 de diciembre de 2008
YOPONGOCONDON.COM
La verdad es que la última ocurrencia-campaña del ministro de Sanidad, Bernat Soria es de traca. Promover el uso del condón entre adolescentes a ritmo de Hip-Hop bajo la insultante marca de "yopongocondon.com" sólo nos da una idea del concepto tan pobre que tiene este gobierno de lo que es y vale el ser humano. El anuncio, además de tratar a los jóvenes como auténticos idiotas animalizados, transmite una muy chusca idea de lo que son las relaciones sexuales entre personas, equiparándolas a quien comparte una coca cola o quien intercambia fluidos a golpe de calambrazo. Desde luego banalizar la dimensión sexual de la persona, fomentar la promiscuidad entre adolescentes y promover el uso del preservativo como medida anticonceptiva no creo que sea el mejor camino para reducir unas estadísticas escalofriantes. En España llevamos 30 años con campañas de este estilo, gastando en ellas inmensos recursos económicos públicos, y los hechos nos demuestran que no han disminuido ni los embarazos de adolescentes, ni los abortos, ni ha desaparecido la expansión de las enfermedades de trasmisión sexual. Desde luego no debe haber ningún otro ejemplo de una política sanitaria pública tan reiterada y catastrófica. El enfoque y la filosofía que la inspiran son demenciales. Lean al respecto el interesante artículo de Borja Gutiérrez en la Gaceta en el que compara dos estrategias para poner freno: condón y tráfico: "Sería un escándalo si Antena 3 tv emitiera una serie en la que se loaran y vieran como normales carreras urbanas a 200 kilómetros por hora, o que el protagonista 'guaperas' se jactara de conducir su moto borracho y eso se reflejara como algo normal o bueno. Pero a pocos escandaliza que series como 'Física o Química', cuyo público objetivo son claramente adolescentes y jóvenes, redunde una y otra vez en conductas sexuales de riesgo presentadas como normales y naturales". Estoy convencido de que si, un buen día, mi hijo me dice que, inexorablemente, se va a acostar con la primera que pille o que va a ir a un prostíbulo, le diré que, al menos, se ponga un condón. Pero aspiro a algo mejor. Que estoy convencido de que le va a hacer más feliz y más libre. Aspiro a transmitir a mi hijo (a hacerlo yo en primera persona y no ningún organismo público en mi nombre) una educación sexual muy distinta, en la que el amor, la entrega, la responsabilidad, el eros, el ágape, el don y la fidelidad estén muy presentes a la hora de vivir la trascendente e importante dimensión sexuada de la persona. Con naturalidad y sin complejos. A ese nivel el preservativo, condón o globo de latex, no cabe y sólo sirve para que el ministro de sanidad, con uno en la mano, se haga la foto ante la prensa pensando que es el más moderno, joven y progre.