Mostrando entradas con la etiqueta Padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Padres. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de septiembre de 2010

CORTOMETRAJE CAMPOFRÍO: "4 SENTIDOS"


Esta noche he visto esta noticia en el informativo de Cuatro. Me ha emocionado. Las mejores historias de superación, esfuerzo, gratitud y alegría siempre se dan en la familia. A veces es difícil elegir un regalo y más si se intenta ser original. Dos hermanos de Granada lo han conseguido a pesar de tenerlo un poco más difícil que el resto. Sus padres, que son ciegos, cumplían las bodas de plata. La historia del regalo se ha convertido en un precioso y emocionante cortometraje. Este es un pequeño fragmento.

PDT: Me entero ahora por el Confidencial Digital que se trata de un cortometraje real producido por la agencia de publicidad McCann-Erikson y que después ha patrocinado la marca Campofrío que tan buena racha de anuncios originales lleva. Éste es el vídeo íntegro y tiene hasta página web.

martes, 13 de enero de 2009

¿EXISTE UN DERECHO A TENER HIJOS?

Hay una gran diferencia entre considerar a los hijos como un derecho de los padres a pensar que son un don de la vida. En primer lugar porque de este planteamiento dependerá lo que uno esté dispuesto a hacer para tenerlos y porque también determinará el modo de educarlos y prepararlos para la vida. Es muy distinto educar a alguien que es de mi propiedad a hacerlo con alguien que es un regalo, que, de algún modo, nos ha sido confiado. Reconozco que desde mi reciente paternidad doy vueltas a esta idea porque me parece que explica buena parte de los problemas antropológicos y éticos con los que nos enfrentamos en este tiempo. Precisamente este domingo escuché al Papa, en su homilia dominical con motivo de la Solemnidad del Bautismo del Señor, unas palabras que me parecen clarificadoras al respecto:"El niño no es propiedad de los padres, sino que ha sido confiado por el Creador a su responsabilidad, libremente y de una forma siempre nueva, para que éstos le ayuden a ser un libre hijo de Dios. Sólo si los padres maduran esta conciencia conseguirán encontrar el justo equilibrio entre la pretensión de poder disponer de los propios hijos como si fueran una propiedad privada, plasmándolos en base a las propias ideas y deseos, y la postura libertaria que se expresa en dejarlos crecer en autonomía plena, satisfaciendo cada uno de sus deseos y aspiraciones, considerando la forma adecuada de cultivar su personalidad".

lunes, 5 de enero de 2009

EL HUMOR DE DIOS

Uno de los libros que dejaré puesto esta Noche de Reyes en algún zapato perdido de casa es la curiosa edición que ha realizado Juan Manuel de Prada de una interesante selección de textos del ingenioso escritor argentino Leonardo Castellani en la editorial Libros Libres. Este sacerdote jesuita, desconocido hasta ahora para la mayoría de los lectores españoles, ha sido presentado ante la opinión pública como el Chesterton de la lengua española. La obra se titula "Como sobrevivir intelectualmente al siglo XXI" y cuenta con un interesante prólogo de De Prada que se puede leer íntegramente aquí. A lo largo de su extensa y fructífera vida literaria Castellani escribió numerosos artículos sobre teología, exégesis, política, psicología o crítica literaria en prensa, relatos o novelas impregnadas, todas ellas, de un estilo muy particular. Prueba de ello es este artículo sobre el humor español en el que se hace referencia a una de las propiedades de Dios que, personalmente, siempre me ha hecho mucha gracia: su particular sentido del humor. Después de enumerar las muchas situaciones evangélicas hiperdramatizadas (como es la actitud del padre ante el hijo pródigo, el pastor que busca la oveja descarriada, el condenado que conversa con Abrahám o algunas de las duras palabras en boca del dulce nazareno) Castellani nos explica con inteligencia y acierto el porqué de esta cualidad del Creador: "El humor de Cristo traduce la inserción de lo eterno en lo finito, y despatarra lo finito. Podía detruirlo y aniquilarlo, pero no hace más que despatarrarlo; y por eso es humor: es expresión indirecta. La expresión directa de lo eterno es imposible en esta vida, no es humana. La expresión directa de dios es la invisibilidad y la inefabilidad de Dios. Si Dios se hubiese atenido a la expresión directa, no conoceríamos nada a Dios: hubiera sido el Gran Ironista, pero no el Padre de los hombres. Y si hubiese usado el humor acre de Jonathan Swift, nos hubiese aterrado: hubiese sido el Verdugo y el Monstruo, como la diosa Kali o Baal Moloch. El niñito-dios de los pesebres -que para muchos devotos no es más que eso con minúscula, el muñeco rosado y el recuerdo tiernito de Tito, totín y Lulú- es una cosa seria: el que quiera hacerse semejante a él, tendrá a Herodes a los garrones; y si escapa a Herodes, no escapará a Pilatos. Si el "niñito" nos hubiese aparecido como lo que él es, entre Mikael y Azrael, no lo resistiríamos. Por eso apareció entre la mula y el buey". Buena prueba del humor de Dios es haberse permitido el capricho de traer a la existencia a un tipo tan peculiar y genial como Leonardo Castellani.

jueves, 18 de diciembre de 2008

SOBREVIVIR A UN HIJO ADOLESCENTE

Una de las cosas que más me ha gustado del curso de educación para padres que estamos haciendo este año es la idea de que, aunque pueda parecer paradójico, los niños necesitan límites para ser libres y realizarse en la vida. Y esas reglas del juego hay que explicárselas y ponerlas en práctica desde que son muy pequeños Prácticamente desde que tienen unos meses de vida. La gente no se lo cree y por eso luego llegan los sustos que tienen difícil o complicado remedio. Intentar re-educar a un adolescente en plena eclosión de la pubertad es tarea imposible si antes no se han puesto bien los cimientos sobre los que construir. Todo ello, por supuesto, con mucho sentido común, como tarea compartida por los dos progenitores, reforzado con el ejemplo personal, sin obsesiones, con mucha manga ancha y grandes dosis de confianza. Además estando siempre dispuestos a volver a empezar cada día. Les cuento todo esto después de leer una interesante entrevista con el psicólogo clínico Jordi Royo con el que coincido en algunos de los consejos que da a los padres de adolescentes: "Educar bien a un hijo consiste en dejarle que pase un poco de hambre y un poco de frío", decía Confucio. Quizá no les hemos dado buen ejemplo... Si no quieres que tu hijo sea consumista, ¡no lo seas tú!. Evitar hiperregalar a los niños. ¿Por qué no acompañarlos a entregar regalos sobrantes a niños necesitados?. Desde niños, acóteles el uso de pantallas: de lunes a viernes, nada de videojuegos. En la clase de mi hijo de 12 años, él y otro son los únicos sin móvil. ¡Los amigos le acusan de tener un padre irresponsable, pues no podrá avisarme si "le pasa algo"! Yo les digo que las desventajas de tener móvil - adicción, gasto...-superan las ventajas. ¡Retrásele a su hijo el móvil todo cuanto pueda! No le permita tener tele en su cuarto. Lo mejor es un solo televisor en la sala, y negociar su uso entre toda la familia. La paga retrásela al máximo, y que se acostumbre a razonar para qué quiere el dinero, y a argumentar si realmente necesita tal cosa. Y si a los 15 años acuerdan paga..., que sea semanal, y fijando para qué conceptos. La salida nocturna con sus amigos retrásela lo más posible, y pacte la hora de regreso, lo menos tarde posible, y si incumple, que no salga la próxima. Lo mejor es que un padre vaya cada vez a recoger al grupo. Apóyele en sus estudios. Repártanse labores domésticas (¡sin mediar paga alguna, por supuesto!). Hágale luchar por cada cosa que desee. Lo cierto es que será más fácil si desde niño le adiestró en el arte de respetar límites. Si no..., lo tiene usted difícil". Quizás, con un poco de suerte, igual consigue que su hijo no acabe convertido en un "adojoven" cuando llegue a los treinta años. El mío sólo tiene unos meses. Habrá que ir ya empezando.