
Este lunes el diario "
El Mundo" publica
una entrevista con el
ex portavoz de la
Santa Sede, Joaquín Navarro Valls. Además de anunciar que la
beatificación de
Juan Pablo II podría estar lista, desde el punto de vista "
estrictamente técnico", antes de final de año, el licenciado en Medicina que acabó ejerciendo de periodista para
Wojtyla dice muchas otras cosas interesantes. Parafrasea al
pontífice polaco para explicar cuál cree él que ha sido el mayor logro de todo el pontificado: "
El punto central y nuestra responsabilidad es mantener el carácter trascendental de la persona humana, que se puede convertir fácilmente en objeto". Pero la que más me ha gustado ha sido la respuesta a esta pregunta de la corresponsal
Irene Hernández Velasco:
"¿Que les diría a los que, a la luz de su oposición al preservativo, la eutanasia o los matrimonios homosexuales, consideran que la Iglesia es una institución obsoleta?". Palabras claras, concisas y certeras: "
Diría que la Iglesia está proponiendo, con optimismo y tenacidad, que el ser humano no es algo sino alguien; no es una cosa sino una persona. Está enseñando a humanizar la sexualidad, a dar sentido al dolor y a la alegría. Está dando horizontes humanos al ser humano".