En medio del intenso fuego dialéctico y electoral de estos días entre Mayor Oreja y López Aguilar, salpicado de aviones presidenciales, abortos, pildorillas, crisis económicas, videos en internet y brotes verdes de todo tipo, me ha llamado la atención el discurso de un candidato perdido en el océano mediático de este país al que hoy entrevistan en La Gaceta de los Negocios. Se llama Rafael López Diéguez y es el cabeza de lista de un partido, no sé porqué con reminiscencias semánticas pretéritas, llamado Alternativa Española. Asegura que su formación está a la derecha del PP en lo moral y a su izquierda en lo económico y social y que apuesta por ser la formación política que encarne fielmente la doctrina de la Iglesia Católica. Ahí es nada. Aquí van algunas de sus opiniones que reavivan el eterno debate sobre el mal menor y los partidos confesionales en España: "Somos un partido social cristiano. Con relación al PP, somos bastante más conservadores, porque el PP es partidario de mantener la actual ley del aborto, de la manipulación embrionaria, de las uniones homosexuales por la vía de las parejas de hecho. Nosotros somos contrarios a todo esto en cualquier supuesto. Pero creemos que hay que aplicar a la economía la doctrina social de la Iglesia, que no es una doctrina liberal, capitalista pura, sino que introduce conceptos como el de la justicia social, la redistribución de la riqueza o los principios de subsidiariedad del Estado o, en los casos de crisis, de suplencia del Estado. Un católico no puede apoyar con su voto a ningún partido que defienda el aborto. Es indiscutible que el PP, y lo ha dicho Rajoy por activa y por pasiva, es partidario de mantener la actual ley del aborto porque según él tiene consenso y refrendo constitucional. Por tanto, solamente por esta razón un católico no debiera votar al PP. De la misma forma, la Iglesia ha dicho que no se pueden apoyar las uniones homosexuales, y el PP lo hace. En el resto de la entrevista afirma, entre otras cosas, que el PP en Madrid financia con dinero público centros privados abortistas, se muestra contrario al divorcio express y, lejos de manifestarse euroescéptico o antieuropeo, reivindica a los fundadores de la UE, como Adenauer, De Gasperi, Schuman y Monnet, para reconocer las raíces cristianas y la defensa de la vida y la familia. Partiendo de la base de que cualquier persona en este país puede votar, afortunadamente, al que le dé la gana, el debate está servido: ¿Usted qué opina?Cuando el hombre pierde el miedo a equivocarse es LIBRE. Eso es la REDENCIÓN. El PERDÓN. Cuando el hombre es consciente de que hay perdón rompe el último baluarte de los enemigos de la LIBERTAD, que es meter miedo. Se pierde el miedo incluso a la propia equivocación, se es más libre y entonces saca lo mejor de si mismo.
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martes, 2 de junio de 2009
¿DEBE UN CATÓLICO VOTAR AL PP?
En medio del intenso fuego dialéctico y electoral de estos días entre Mayor Oreja y López Aguilar, salpicado de aviones presidenciales, abortos, pildorillas, crisis económicas, videos en internet y brotes verdes de todo tipo, me ha llamado la atención el discurso de un candidato perdido en el océano mediático de este país al que hoy entrevistan en La Gaceta de los Negocios. Se llama Rafael López Diéguez y es el cabeza de lista de un partido, no sé porqué con reminiscencias semánticas pretéritas, llamado Alternativa Española. Asegura que su formación está a la derecha del PP en lo moral y a su izquierda en lo económico y social y que apuesta por ser la formación política que encarne fielmente la doctrina de la Iglesia Católica. Ahí es nada. Aquí van algunas de sus opiniones que reavivan el eterno debate sobre el mal menor y los partidos confesionales en España: "Somos un partido social cristiano. Con relación al PP, somos bastante más conservadores, porque el PP es partidario de mantener la actual ley del aborto, de la manipulación embrionaria, de las uniones homosexuales por la vía de las parejas de hecho. Nosotros somos contrarios a todo esto en cualquier supuesto. Pero creemos que hay que aplicar a la economía la doctrina social de la Iglesia, que no es una doctrina liberal, capitalista pura, sino que introduce conceptos como el de la justicia social, la redistribución de la riqueza o los principios de subsidiariedad del Estado o, en los casos de crisis, de suplencia del Estado. Un católico no puede apoyar con su voto a ningún partido que defienda el aborto. Es indiscutible que el PP, y lo ha dicho Rajoy por activa y por pasiva, es partidario de mantener la actual ley del aborto porque según él tiene consenso y refrendo constitucional. Por tanto, solamente por esta razón un católico no debiera votar al PP. De la misma forma, la Iglesia ha dicho que no se pueden apoyar las uniones homosexuales, y el PP lo hace. En el resto de la entrevista afirma, entre otras cosas, que el PP en Madrid financia con dinero público centros privados abortistas, se muestra contrario al divorcio express y, lejos de manifestarse euroescéptico o antieuropeo, reivindica a los fundadores de la UE, como Adenauer, De Gasperi, Schuman y Monnet, para reconocer las raíces cristianas y la defensa de la vida y la familia. Partiendo de la base de que cualquier persona en este país puede votar, afortunadamente, al que le dé la gana, el debate está servido: ¿Usted qué opina?viernes, 27 de febrero de 2009
UN MATRIMONIO ROTO CADA CUATRO MINUTOS
Los cuatro minutos que ustedes van a invertir en leer este post es el tiempo necesario en España para que se rompa un nuevo matrimonio. Así de crudo. Así de triste. Son datos de un informe elaborado por el Instituto de Política Familiar con motivo del 77 aniversario de la primera ley del divorcio en nuestro país, aprobada en la Segunda República. A día de hoy el divorcio supone ya el 93 por ciento de las rupturas de parejas en España, por delante de las separaciones y de las nulidades. La cifra de los que deciden divorciarse casi se ha triplicado en los últimos tres años, desde que el Parlamento aprobó el llamado "divorcio exprés" (¡gran negocio! tecleen en google la palabrita y verán la cantidad de servicios profesionales que genera y se ofertan en la red). Piensen por un momento el número de dramas personales y de frustración que hay detrás de estas escalofriantes cifras y las consecuencias que ello va a tener. Si se dan facilidades para romper el matrimonio, en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia, se está debilitando claramente la familia, célula básica de la sociedad. Ingeniería social política al servicio de una ideología que sólo va a generar más infelicidad. Un primer paso fue la confusión en torno a la esencia del matrimonio con la introducción de la figura del "matrimonio homosexual". Después se ha debilitado con el express dando todo tipo de facilidades para dinamitarlo sin problemas. Se trata de una mala noticia para estos tiempos de profunda crisis económica. La de los años ochenta la superamos en España gracias a la familia. Hoy hay más crisis que la de entonces y menos familia que nos pueda ayudar a superarla.
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