Mostrando entradas con la etiqueta estreno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estreno. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de abril de 2011

LOS DRAGONES DE "ENCONTRARÁS DRAGONES"

Lo digo abiertamente y desde el principio: “Encontrarás dragones” de Roland Joffé no me ha parecido una gran película. Probablemente sea -vean sino los numerosos post que hemos publicado en este blog- por las altas expectativas que tenía antes de ir al cine el día del estreno. Hablo de mi opinión personal que, como siempre me gusta recordar cuando escribo aquí algo sobre cine, no es la de un experto o crítico cinematográfico sino la de un simple espectador y además bastante particular. Vamos primero con lo positivo. Se nota que es una película que ha contado con muchos y muy buenos medios y nombres. Impecable factura visual de fotografía y escenografía, interesante banda sonora, algunas buenas interpretaciones actorales e impresionantes y épicas las escenas que recrean la guerra civil española sobre la que además, y esto es novedad, no se toma partido por ninguno de los dos bandos. Hasta aquí todo correcto.
Ahora vamos con lo menos bueno. La película desde el punto de vista narrativo está descompensada. Se nota que se ha rodado bastante más de lo que ha quedado en el resultado final. Si consigues no marearte con tanto personaje y flashback, caes en la cuenta de que se hace muy largo el comienzo y se echa en falta algo más de metraje en otros momentos de la historia. Una historia, y este es otro de los errores a mi juicio, que es bastante poco verosímil por la poca credibilidad de sus protagonistas. Los buenos son demasiado buenos y los malos son malos a rabiar. Manuel es un personaje poco humano, en una maldad tan cinematográficamente exagerada como el maquillaje de su vejez, que no deja de recordarme a los añorados guiñoles de Canal plus. En el mismo plano, el personaje de San José María es tan bueno y tan cándido que, la mayoría de las veces, traspasa el “buenismo” y resulta poco creíble (y no me estoy refiriendo a las comparaciones con su personalidad real). Otro aspecto negativo de la cinta es el exceso de simbolismos y alegorías (los dragones de la niñera, el grano de cacao…) que le aportan un toque bastante ñoño y previsible. En mi opinión con una metáfora bien perfilada a lo largo de la historia hubiera sido más que suficiente. Además el lenguaje visual utilizado para describir todos los fenómenos sobrenaturales como la fundación del Opus Dei, la vocación, el encuentro con la joven en el psiquiátrico o el arrepentimiento final, tienen un toque estético un tanto Naiff y milagrero que, me imagino yo, gustará más al entusiasta público americano que al descreído europeo. Cuestión de sensibilidades.
Dos cosas más, por último, en torno a esta película. La primera es el entusiasmo desmedido de tantos profesionales de la comunicación a los que ha podido más el promocionar la película que hacer un análisis crítico y serio de la misma. Y la otra es que se diga que es la gran película de Joffé después de “La Misión”. Seamos sinceros y serios. “La Misión” es una obra maestra y ésta, sin ser mala, no lo es.
Si he tardado tanto tiempo en publicar esta crítica, tan personal como discutible, pero honesta y libre como la amplia promoción que habíamos hecho sinceramente desde este blog (hay que reconocer que todos los elementos que giran en torno a la película son fascinantes y apetecibles a priori), ha sido para no perjudicar ni en una sola entrada a la recaudación en taquilla durante las primeras semanas de estreno en España.
A pesar de todo lo dicho anteriormente sí creo que es una película que puede hacer algo de bien a la gente que nunca se haya planteado cuestiones cercanas al perdón o a la reconciliación cristiana que, dicho sea de paso, tampoco me parece que sean claramente el eje argumental de la película como han insistido tantos críticos. Así que si todavía no la han visto, acérquense al cine para comprobar si lo que les he dicho coincide en algo con sus percepciones, o no. A ver si ustedes encuentran los mismos dragones…

sábado, 12 de marzo de 2011

POR QUÉ VOLVERÉ A VER "ENCONTRARÁS DRAGONES"

De todas las críticas, reseñas y comentarios que he leído sobre el inminente estreno el próximo 25 de marzo de "Encontrarás Dragones", la película de Roland Joffé en torno a San José María Escrivá de Balaguer, sin duda, la que más me ha convencido es ésta del productor, guionista televisivo y filósofo, José María Lozano titulada "Por qué volveré a ver "Encontrarás Dragones". Está escrita con conocimiento, rigor y sinceridad tras asistir a uno de esos pases previos que se están realizando en la actualidad. La reproduzco sin quitarle una coma: "Entro en una pequeña sala de visionado de unos estudios que hay al final de la calle Alcalá en Madrid. No habrá más de veinte butacas. Me encuentro con conocidos periodistas de prensa, radio y televisión. Aparece un tipo con gafas y barba, trajeado y elegante. No pide dos minutos de atención para presentarnos una película. Nos explica que se ha pasado los últimos tres años de su vida buscando 30 millones de dólares para poder financiar este proyecto. El tipo se llama Ignacio Gómez Sancha, habla de maravilla y la pequeña historia que cuenta me deja expectante: es un prestigioso asesor financiero (ex vicepresidente de la Bolsa de Madrid) que ha dejado de un lado su exitosa carrera profesional para producir la película con la que lleva soñando tanto tiempo.
Empieza la proyección. La factura visual es impecable, de primera. La premisa me apetece y me interesa. Un periodista está investigando sobre la vida del fundador del Opus Dei y aparece, por medio, la figura de su propio padre, con el que no se habla desde hace muchos años. A través del padre del periodista llegamos a la historia de dos amigos de la infancia que llegan juntos al seminario. Uno de ellos continúa su camino hacia el sacerdocio y el otro no. A partir de aquí, seguimos el transcurrir de la vida de los dos protagonistas de la película: el sacerdote y el combatiente del bando nacional que se infiltra entre los republicanos durante la guerra civil española.
El sacerdote, Josémaría, busca amar a Dios y a los demás sin estridencias, ni ñoñerías. Es un personaje normal y corriente, absolutamente creíble. Su palabra y su acción no resultan cargantes ni tópicas. Por fin un sacerdote católico retratado en el cine con naturalidad, rigor histórico e incluso un poquito de afecto. Josemaría es un tipo joven que vive muy pendiente de Dios y de los demás y que, en medio de la brutal contienda, sólo habla de paz y reconciliación.
Al otro lado, su amigo de la infancia, Manolo, al que Josemaría pierde la pista al poco de llegar a Madrid y que tras abandonar el seminario se dedica a ayudar a su padre en el negocio familiar. Cuando estalla el conflicto, Manolo se convierte en espía del bando nacional y se infiltra entre los republicanos. Durante la guerra, con la muerte como escenario natural de fondo, Manolo conoce el amor, pero también la traición y el horror.
La trama argumental va cruzándose de Manolo a Josemaría y de Josemaría a Manolo. Un viaje por sus conciencias y sus corazones que se convierte en una emocionante aventura, a ratos deliciosa, a ratos amarga, en la que surgen, inevitables, un puñado de reflexiones sobre las verdades más inquietantes del acontecer humano: la libertad, la capacidad de amar y de perdonar.
Llama la atención que el director y guionista de la película, Roland Joffé (‘Los gritos del silencio’ y ‘La Misión’), agnóstico declarado, se meta en este guirigay antropológico de corte inequívocamente cristiano. Algo parecido ocurre con ‘Gran Torino’, de Clint Eastwood. Dos películas grandiosas, dirigidas por cineastas que afirman no tener Fe y, sin embargo, tienen la capacidad de realizar retratos llenos de hermosura sobre las realidades más bellas y profundas del Cristianismo: el amor y el perdón. Y lo hacen con historias cargadas de dramatismo y verdad en las que el dolor y la muerte no se instalan definitivamente en el mundo: son transformadas, a través de la belleza del perdón, en amor, en esperanza.
Termina la proyección. Conmovido, me acerco a saludar a Ignacio, el productor. Le doy la enhorabuena y le felicito por el proyecto. También las gracias por haberme invitado a la proyección y permitirme disfrutar de una película profunda, hermosa y valiente. Volveré al cine a verla".

miércoles, 19 de enero de 2011

TRAILER PARA ESPAÑA DE "THERE BE DRAGONS" ("ENCONTRARÁS DRAGONES")



Un periodista es enviado a Roma a cubrir la noticia de la canonización de San Josemaría Escrivá de Balaguer (fundador del Opus Dei) y, al repasar su biografía, descubre que fue el gran amigo de su padre, ahora moribundo, y con el que siempre se ha llevado fatal. La investigación del periodista, el reencuentro con su padre, los intensos flash-backs que retrotraen la historia a los duros enfrentamientos durante la guerra civil española... Todo esto proporciona a esta gran película, que se estrenará en España el 25 de Marzo, un aire épico que se ve enriquecido por una delicada historia de amor. San Josemaría es, por tanto, un personaje secundario, pero decisivo en el contexto que narra la película y en el planteamiento del tema de fondo: el amor y el perdón."There be Dragons" o "Encontrarás dragones" ya tiene página web en inglés y en español y sitio en Youtube y Facebook.

jueves, 29 de julio de 2010

TRAILER OFICIAL DE "THERE BE DRAGONS"

Este es el trailer oficial de "There be dragons", la película que cuenta algunos episodios de la vida del fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer y que actualmente se encuentra en fase muy avanzada de post-producción. El estreno de esta co-producción hispano-argentino-norteamericana se espera para la primavera de 2011 y está dirigida por Roland Joffé (director de las oscarizadas «Los gritos del silencio» y "La Misión"). Según algunas sinopsis que se han difundido por Internet, el filme comienza cuando un periodista es enviado a Roma a cubrir la noticia de la canonización de San Josemaría y, al repasar su biografía, descubre que fue el gran amigo de su padre, ahora moribundo, y con el que siempre se ha llevado fatal. La investigación del periodista, el reencuentro con su padre, los intensos flash-backs que retrotraen la historia a los duros enfrentamientos durante la guerra civil española… Todo esto proporciona al filme un aire épico que se ve enriquecido por una delicada historia de amor. San Josemaría es, por tanto, un personaje secundario, pero decisivo en el contexto que narra la película y en el planteamiento del tema de fondo: el amor y el perdón.