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sábado, 11 de agosto de 2012

MARÍA AKIKO TAMURA: DEL QUIRÓFANO A MONJA CLAUSURA


Leo en el Diario Vasco la historia de Akiko Tamura una joven y prestigiosa médico que ingresa este sábado en las carmelitas de Zarautz. Tras cinco años dedicándose a la cirugía torácica, lo deja todo porque ha sentido "la llamada de Dios". Si hace tres años alguien le hubiera dicho a Akiko Tamura Ezcurra que iba a dejar su carrera de cirujana para convertirse en monja de clausura le hubiera contestado que si estaba «loco». Después de hacer prácticas en un laboratorio en la Universidad de Harvard, estudiar Medicina en la Universidad de Navarra y acumular éxitos en la Clínica Universitaria de Navarra como cirujana torácica, ha sentido una vocación e ingresa hoy en el monasterio de las hermanas carmelitas de Zarautz. Deja atrás a su familia, amigos, compañeros de trabajo y pacientes y cambia las intervenciones con cirugía robótica por los rezos en el convento de las Carmelitas Descalzas. Confiesa que a ella no se le hubiera ocurrido esto nunca pero que así son los planes de Dios para cada uno.

lunes, 30 de abril de 2012

LA EX NOVIA DE DAVID CAMERON QUE ES MONJA DE CLAUSURA



Su historia la publicada este sábado el diario inglés The Daily Mail. Pudo haber sido la primera dama del Reino Unido y esposa de uno de los hombres más poderosos del mundo. Sin embargo vive recluida, alejada del mundo, con un hábito negro, sin maquillaje y el pelo muy corto oculto por el velo tradicional, mimetizada entre otras monjas. La "Hermana John Mary", una hermosa rubia de 44 años, es hoy una más de las casi cuarenta monjas que trabajan en una aislada granja que pertenece al convento de Saint Benedict, en EE.UU. Pero su historia podría haber sido muy distinta si hubiera prosperado su romance con el actual Primer Ministro de Inglaterra, David Cameron. Su nombre real es Laura Adshead, y  ha sido estudiante del prestigioso Colegio de Mujeres de Cheltenham y de la Universidad de Oxford, donde conoció a David, un joven ambicioso que quería hacer carrera en la política. Fueron novios durante un año y medio entre 1990 y 1991, mientras él ya “militaba” en la sede central del Partido Conservador y ella era una de las secretarias del primer ministro John Mayor. Fue entonces, tras un fugaz y apasionado romance, cuando sus vidas se separaron. Cameron comenzó a ascender en las filas del partido, conoció inmediatamente a Samantha Sheffield (su actual esposa), y se casó con ella. Laura abandonó Downing Street para estudiar en una escuela de negocios en Filadelfia, y consiguió un puesto de ejecutiva en una importante agencia de publicidad, Ogilvy & Mather, donde estuvo a punto de ser contratada como estrella de la serie de televisión “Mad”. Según el DailyMail, su figura fue habitual en los eventos de la sociedad neoyorkina y en las revistas: en un partido de Polo (en el que jugaba el Príncipe de Mónaco), se la vio con una nieta de Estée Lauder y con el millonario polista Peter Brandt, amigo del príncipe Carlos. En verano pagaba un alquiler de 24.000 dólares por una casa con piscina y pista de tenis en el exclusivo enclave de The Hamptons, en Long Island, considerada como la zona de veraneo junto al mar de la élite norteamericana. Sin embargo, una severa depresión, el alcohol y las drogas casi acaban con su vida. Se cree que su depresión puede haber comenzado poco después de su ruptura con el futuro Primer Ministro y las luces de Nueva York no lograron levantarle el ánimo. “Yo pensaba que mi vida iba a progresar normalmente. Que conocería a alguien, me casaría, tendría hijos, pero ese no era el camino que Dios me había marcado. Siento que he intentado muchas cosas en la vida que se supone que te hacen feliz. Ese viaje me llevó al alcoholismo y la adicción a las drogas”. En el año 2008, abrumada por problemas con el abuso de sustancias, decidió ingresar en el convento: “Recuerdo haber tenido que decirle a mi madre «Voy a entrar en un convento», y ella me dijo «Sí, puedo ver que este mundo ya no tiene un significado real para ti». Conocí este lugar y vi que en él estaba lo que buscaba”. Entre la congregación, Laura es una más: todos los días se levanta a las 2:00 de la mañana, asiste a Misa y a los oficios, friega el suelo de la capilla, ordeña las vacas y lava las ollas que las otras monjas usan para fabricar manteca.


domingo, 2 de agosto de 2009

LIBRES EN EL CONVENTO DE CLAUSURA DE LERMA

Inma Ripoll tiene 26 años. Es la segunda de siete hermanos y la quinta de su familia que decide entrar en un convento de estricta clausura como es el de las Clarisas de la localidad burgalesa de Lerma. Hasta ahora mundo y vida no le han faltado. Ha trabajado como profesora de educación infantil en un colegio de Madrid, ha tenido su propio coche, una familia muy unida, muchos amigos y una gran afición por los viajes. Ha estado en México, Francia, Italia, Israel, Alemania, Gran Bretaña y EEUU. Ha tenido un par de novios y siempre le ha gustado salir por ahí y estar con sus muchos amigos. Hace ocho años Dios le tiró los tejos por primera vez: "En una peregrinación a Israel cuando tenía 17 años, en la casa de la Virgen en Nazaret escuché, leyendo el Evangelio: ‘He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra’, y me di cuenta de que el día que yo pudiera decir eso, sería feliz. Después, en la jornada mundial de la Juventud con Juan Pablo II en Roma, vi que el Señor me pedía ser monja de clausura, pero me agobió. Durante ocho años tuve ahí la vocecilla del Señor, pero la acallaba bastante bien. Estaba convencida de que me iba a casar. Pero cuando acababa con un chico, me venía otra vez a la cabeza. Tenía una lucha increíble. Decía: ‘Dios no va a querer algo que no me gusta”. Ocho años después ingresa como monja de clausura en el mismo convento en el que están sus hermanas. Sus padres pertenecen al Camino Neocatecumenal y han educado a sus hijos en la Fe y en la autenticidad de la Vida Cristiana. Para nuestro mundo Inma y sus cuatro hermanas son extraterrestres. Y no le falta algo de razón. Viven fuera de lo que es exclusivamente terrestre. Sus vidas han cambiado radicalmente, por lo que dicen, a mejor: "Tantas veces he estado a las mil de la mañana por ahí… Y ahora me levantaré cuando muchos están tomando copas, quizá sin ver sentido a su vida o pensando abortar, para rezar por ellos. Sé que esto no es un salto al vacío, sino a la fe. Yo he visto que mis padres se han fiado: cuando han tenido otro hijo, cuando se han quedado en paro… Y Dios no deja en la estacada. Soy la mujer más feliz del mundo, desde que Le dije que sí. Me suelen preguntar cómo una chica normal puede entrar en un convento de clausura? Y siempre contesto que porque Jesucristo está vivo, es hombre y enamora a mujeres muy mujeres. Porque si fuéramos para ser felices solas, sería absurdo. Hay quien dice: ‘Os encerráis, despreciáis el mundo, no os importa nada’. Pero nos consagramos por el mundo, por nuestros hijos, que sois vosotros, por los que rezamos día y noche".