Las monjas benedictinas de la Abadía de Notre Dame de la Anunciación han firmado un contrato con la importante discográfica que está detrás de pilares de la música como Lady Gaga, Amy Whinehouse y U2, según informa BBC News en su web. Participaron en un concursó mundial organizado por la Decca Records (parte de Universal Music) y compitieron con más de 70 conventos de Europa, EEUU y África. Las monjas de clausura, que han sido consideradas las mejores cantantes de gregoriano en el mundo, han asegurado: “Nunca buscamos esto; nos vino a buscar -afirmó la abadesa-. Al principio estábamos preocupadas por si esto afectaría a nuestra vida de clausura, así que le preguntamos a San José en la oración. Nuestras oraciones fueron escuchadas, y pensamos que este álbum sería algo bueno si llega a las vidas de las personas y les ayuda a encontrar paz”. A causa de sus votos, ni el presidente de la discográfica ha podido acercarse a ellas para felicitarlas: "Hemos firmado el contrato a través de la rejilla. Aunque no abandonarán el convento, el mundo entero podrá deleitarse con la belleza de su canto". Su álbum, "Voice: chant from Avignon", saldrá a la venta en noviembre. Decca busca repetir el éxito de los monjes cistercienses de Heiligenkreuz Stift cuyo álbum "Chant: music for Paradise" vendió más de un millón de copias. Escúchelo aquí.
Cuando el hombre pierde el miedo a equivocarse es LIBRE. Eso es la REDENCIÓN. El PERDÓN. Cuando el hombre es consciente de que hay perdón rompe el último baluarte de los enemigos de la LIBERTAD, que es meter miedo. Se pierde el miedo incluso a la propia equivocación, se es más libre y entonces saca lo mejor de si mismo.
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miércoles, 28 de julio de 2010
IMPORTANTE CONTRATO DISCOGRÁFICO PARA UNAS MONJAS BENEDICTINAS
viernes, 25 de junio de 2010
VISITA A LAS CLARISAS DE LERMA
El director de "La última Cima", Juan Manuel Cotelo, ha estado hace unos pocos días proyectando su original película sobre la vida del joven sacerdote Pablo Domínguez en el conocido y floreciente convento de las Clarisas de Lerma, en la Aguilera (Burgos). Una comunidad religiosa que visitaba con mucha frecuencia el cura protagonista de esta exitosa película que está arrasando en taquilla en España sin más publicidad que el boca a boca. En la emocionada carta que ha escrito después Cotelo hay contínuas referencias a la juventud, belleza, alegría y santidad de estas buenas y queridas monjas. Juzguen ustedes mismos: "Cinco horas sumergido en felicidad, en alegría, en paz y en buen humor. Cinco horas para romper, en los primeros cinco minutos, cualquier prejuicio o tópico sobre las monjas. Cinco horas de ternura y de belleza, de sencillez. Cinco horas de besos, abrazos, caricias y sonrisas. No es una metáfora y, por eso, lo repito: besos, abrazos, caricias y sonrisas. Cinco horas de bromas y tomaduras de pelo. Aplausos, risas, lágrimas… canciones, bailes, oraciones. Ternura y más ternura. Ojos preciosos, sonrisas abiertas, juventud. Cuesta creer que no haya un patrón mínimo de belleza física para poder ser monja allí. ¡Son todas guapas! Son súper-guapas, una pasada… Por la mañana, hablando con una periodista, dije que “Dios no hace selección de personal, se pone al servicio de todos”. Hoy debo añadir un matiz, porque estoy convencido de que Dios sí hace selección de personal, al menos para entrar en el convento de clarisas: son todas guapas. Que vaya un director de casting de una agencia de modelos y lo compruebe. Belleza y más belleza. Tuve el privilegio de ver con ellas LA ÚLTIMA CIMA, con la banda sonora improvisada y espectacular de sus carcajadas, aplausos… y el silencio aplastante de las lágrimas. Porque querían y quieren mucho a Pablo Domínguez, su confesor, su amigo, de quien me contaron sucesos dignos de empezar la segunda parte de esta película. Me fui de Lerma con alegría y con pena: ¡cómo cuesta despedirse de ellas! Es como conectarse a la corriente durante unas horas para luego, con las pilas cargadas, sentirte capaz de enfrentarte a todo. Pablo Domínguez fue a Lerma durante cinco años, un día cada semana. Me bastaría ese dato para comprenderlo todo. Quien pasa por Lerma, se come el mundo. Si los abrazos, los besos, las canciones, los bailes… son capaces de tocarte el corazón y dejártelo como el requesón… rezar con las monjas, asistir a misa con ellas… te deja hecho papilla. Nunca en mi vida me habían invitado a postrar mi cabeza en el vientre embarazado de la Virgen María. ¡Físicamente, no como un juego de palabras hermoso! No me habían invitado nunca a depositar en las manos de la Virgen, cruzadas ante su pecho, todas mis inquietudes y deseos. Nunca hasta ayer había tocado y sentido el palpitar del corazón de la Virgen, mi mamá del cielo. Nunca, hasta ayer, había sentido el calor de su regazo. En Lerma no hay esculturas de madera o de metal. Ni monjas de cartón. En Lerma todo está vivo, todo tiene la temperatura del corazón amable de Dios. Hoy sólo puedo dar gracias a Dios, a Pablo, a Sara, a Verónica, a Esther, a Paloma, a Inés, a Ana… suma y sigue hasta 150 agradecimientos, uno por uno. Hago esfuerzos titánicos por no abrir las cajas de chocolates que me regalaron para mis hijas, a las que veré mañana. Si son tan dulces como las mujeres que lo han hecho… me dará mucha alegría y mucha pena terminar de comérmelos. ¡Quiero volver a verlas! ¡Tengo 150 hermanas nuevas en mi familia!". lunes, 4 de enero de 2010
VIRGEN DE LAS CLARISAS DE LERMA - LA AGUILERA
Se trata de una de las esculturas que he visto de la Virgen María que más me han impresionado y gustado. Se encuentra en la capilla principal del Monasterio de La Aguilera, contiguo al santuario y a la tumba de San Pedro Regalado, cerca de la localidad burgalesa de Aranda del Duero (España). Allí, desde hace unos meses, vive una buena parte de la comunidad de las famosas Clarisas de Lerma. Antes de finalizar este año 2009 pude pasar por este floreciente convento de monjas de clausura, jóvenes, alegres y guapas, que me permitieron ver de cerca y rezar ante esta conmovedora escultura. Se encuentra en el altar principal, en el lado izquierdo junto al sagrario, y tiene una gran fuerza y expresión dramática. Representa a la Virgen María sentada en una silla y recogida en oración. Sus dos manos entrelazadas descansan ahuecadas en el pecho y se intuye en el vientre un incipiente embarazo. Las hermanas clarisas te invitan a ponerte de rodillas enfrente de la imagen, reposar la cabeza, abandonarte y dejar allí tu vida en manos de la Madre de Dios. Toda una experiencia espiritual que ayuda a entender mejor la piedad y devoción que con tanto éxito viven y practican. Hay quien asegura que ante esa imagen ya se han producido varias conversiones y transformaciones de vida. La traigo al blog porque las monjas me dieron permiso para fotografiarla. Escultura contemporánea al servicio de la Verdad, la Piedad y la Devoción Mariana. Transmite paz, serenidad, recogimiento y vida interior. Te ayuda a entender mejor a la Virgen María. Sin esa constante necesidad estética religiosa de hacer lo mismo de siempre, de repetir los mismos modelos o de hacer piezas escultóricas raras e incomprensibles. No me extraña. Casi tan "normal" como el impresionante fenónemo vocacional que allí se está produciendo y que ha convertido ya a este convento en uno de los mayores acontecimientos monásticos y de vida religiosa de la Iglesia en Europa. Durante los fines de semana es un fecundo punto de acogida de centenares de peregrinos: familias numerosas, jóvenes miembros de movimientos eclesiales y grupos parroquiales que se acercan en autobuses o vehículos particulares para participar de las oraciones, las obras teatrales y las exhortaciones a una vida cristiana plena por parte de la comunidad. Por tantos frutos buenos y tantas necesidades, ahora ante esta bella escultura, ¡Santa María de La Aguilera, ruega por nosotros!
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