jueves, 10 de septiembre de 2009

FATHER JOHN CORAPI

Se trata de uno de los mejores predicadores que hay en la actualidad en los Estados Unidos. Tiene una historia peculiar y muy interesante. Antes de ser sacerdote, el padre John Corapi sirvió como "Boina Verde" (Green Beret) en las Fuerzas Especiales de su país. Posteriormente llegó a ser un vendedor inmobiliario de éxito con yate, Ferrari y hasta casa a las orillas del mar. Metido en ese papel de multimillonario sin complejos enseguida se aficionó a la cocaína y por causa de su adicción a las drogas, en poco tiempo, lo perdió prácticamente todo. Llegó a vivir sin nada durante meses deambulando por las calles de Los Angeles. Un buen día decide volver a casa de su madre, una buena anciana católica italiana, y allí, mientras pensaba seriamente en la posibilidad de suicidarse, se produce su profunda conversión. Después decide estudiar Teología en América y doctorarse en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra en España. En 1991 es ordenado sacerdote en Roma por Juan Pablo II a los 44 años de edad. En la actualidad es miembro de la Sociedad de Nuestra Señora de la Santísima Trinidad. Predica en múltiples misiones, retiros, conferencias y medios de comunicación de todo el país. Tiene hasta página web. Si tienen diez minutos libres les recomiendo que vean este video titulado "El nombre de Dios es misericordia" en el que el Padre Corapi cuenta con un estilo muy americano su radical conversión y el gozo de perdonar y saberse perdonado.

1 comentario:

MARISELA dijo...

Hermano Gaudencio: gracias por el vídeo. Hacen falta mucho y buenos predicadores, gente que se aceque y te diga: yo tambié pequé un día, pero Dios me perdonó. Eso es lo que no entienden muchos: la gran misericordia de Dios.
Me apunto a tus seguidores, no lo había hecho antes simplemente, porque no había rodado más abajo. Me encantan tus post, y me has sorprendido con lo de la radio, pues yo soy fan de la Cope y no sabía que participabas en ella. Lo que pasa es que la música de Dylan no es mi fuerte.
Un abrazo en Jesús y María.